viernes, 23 de octubre de 2026
 
 
     
Miguel Pichetto abre la puerta a Cristina candidata en 2027

El referente de Hacemos Coalición Federal cuestionó la inhabilitación perpetua y sugirió que un fallo de la ONU podría reabrir el caso.

Miguel Pichetto, diputado nacional e histórico operador del sistema político argentino, volvió a distanciarse del consenso judicial al cuestionar la inhabilitación perpetua dictada contra Cristina Fernández de Kirchner e insinuar que su candidatura en 2027 no está descartada. La declaración no es un dato menor: Pichetto no es un outsider ni un militante kirchnerista, sino un legislador que encarna la lógica del pragmatismo institucional, lo que le otorga a sus palabras un peso específico diferente al de la defensa partidaria. El trasfondo jurídico que habilita esta lectura es la intervención pendiente del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Cristina Fernández recurrió a ese organismo internacional tras la condena en la causa Vialidad, e invocó la doctrina que protege los derechos políticos de los condenados que aún tienen recursos pendientes. Si la ONU emitiera una resolución favorable, eso generaría una presión política e institucional sobre la justicia argentina para revisar la pena accesoria de inhabilitación. Pichetto anticipa ese escenario e instala la discusión antes de que ocurra. En el sistema político argentino, los globos de ensayo funcionan como señales: marcan qué argumentos empiezan a circular en ciertos sectores y cuáles serán las líneas de debate cuando el caso vuelva al centro de la escena. Que un legislador del espacio opositor no kirchnerista lo plantee sugiere que la cuestión de la habilitación de Cristina ya no es patrimonio exclusivo del peronismo. El contexto electoral refuerza la relevancia del planteo. A menos de un año de las legislativas de 2025 e ingresando al ciclo preelectoral de 2027, la arquitectura de las coaliciones está en plena reconfiguración. La posibilidad de que Cristina Fernández participe como candidata altera por completo el tablero: obliga a Milei a definir si la confronta directamente, presiona al peronismo moderado a tomar posición e interpela a la oposición dialoguista sobre dónde traza sus límites. La reivindicación de las PASO que Pichetto acompañó en el mismo mensaje no es un dato separado sino parte de una estrategia coherente. Las primarias abiertas son el mecanismo que más favorece la participación de actores con alto reconocimiento popular pero sin estructura partidaria sólida en el momento de la competencia. Sostener las PASO e insinuar la candidatura de Cristina es, en términos de ingeniería electoral, una combinación que apunta a mantener abierto el juego. Hay una tensión institucional de fondo que Pichetto no resuelve sino que expone: el choque entre la soberanía jurisdiccional argentina e instrumentos internacionales de derechos humanos. Argentina tiene una larga tradición de invocar organismos internacionales cuando le resulta conveniente e ignorarlos cuando no. La pregunta que el caso Kirchner instala es si el sistema político está dispuesto a aceptar las consecuencias de ese recurso cuando el resultado puede ser políticamente incómodo para sectores que apoyaron la condena. El movimiento de Pichetto revela que el debate sobre la condena a Cristina Fernández deja de ser exclusivamente judicial para convertirse en un problema político de primer orden. Quien logre definir los términos de esa discusión antes de 2027 tendrá una ventaja estratégica considerable. Por ahora, es un diputado que no pertenece al kirchnerismo quien puso la agenda.