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| viernes, 30 de octubre de 2026 |
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Las PASO podrían no cambiar antes de las elecciones de 2027
El acercamiento entre el Gobierno y los gobernadores no alcanza para cerrar un acuerdo sobre el sistema electoral antes de los comicios del año próximo.
El debate sobre el futuro de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) enfrenta un nuevo freno político: pese a la mejora en la relación entre el Gobierno nacional y los gobernadores provinciales, la definición sobre si se eliminan, modifican u mantienen las primarias no llegaría antes de las elecciones legislativas de 2027. El tema, que parecía encaminado a resolverse en este período, vuelve a quedar en suspenso por falta de consensos concretos.
Las PASO fueron implementadas en 2011 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner e integradas al calendario electoral como mecanismo obligatorio para todos los partidos. Desde entonces, su utilidad real fue cuestionada por distintos sectores: algunos las ven como un gasto innecesario para el Estado, otros las defienden como herramienta de participación ciudadana. El gobierno de Javier Milei las identifica como un costo evitable e impulsó su eliminación desde el inicio de la gestión.
El acercamiento entre el Poder Ejecutivo nacional y los gobernadores generó expectativas de que un acuerdo electoral era posible. Sin embargo, el consenso necesario para modificar la ley que regula las primarias requiere negociaciones legislativas complejas que involucran intereses provinciales muy heterogéneos. Cada provincia evalúa el impacto según su propio calendario electoral e intereses partidarios locales.
La postergación tiene una lógica política evidente: los gobernadores no tienen incentivos homogéneos para apoyar una reforma que podría perjudicar a sus propios partidos o aliados locales. Algunos distritos usan las PASO como mecanismo interno de resolución de conflictos dentro de sus coaliciones. Eliminarlas obligaría a esos espacios a negociar candidaturas de otro modo, con mayor tensión interna.
Para La Libertad Avanza, el fracaso en cerrar este debate antes de 2027 representa un costo político moderado pero real. El oficialismo presentó la eliminación de las PASO como parte de su agenda de reducción del gasto y reforma del Estado. No concretar ese objetivo refuerza la imagen de un gobierno con dificultades para traducir su discurso en legislación efectiva, incluso en temas donde tiene apoyo de sectores no propios.
El escenario más probable es que las elecciones legislativas de 2027 se realicen con el sistema actual sin modificaciones sustanciales. Eso implica que todos los partidos deberán atravesar primarias obligatorias, con el costo económico y logístico que eso representa para el Estado nacional y los estados provinciales. La discusión quedará abierta para después de ese ciclo electoral.
En términos estructurales, la dificultad para reformar el sistema electoral revela un dato político central: el Gobierno nacional tiene capacidad de agenda pero no siempre capacidad de cierre. La reforma electoral requiere mayorías legislativas y acuerdos territoriales que el oficialismo aún no logra consolidar de manera estable, lo que convierte a las PASO en un símbolo involuntario de los límites reales del poder de Milei en el Congreso.Más noticias de Datapolítica
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