  |
| sábado, 7 de noviembre de 2026 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
Rafecas le pidió a Taiano que opine sobre reabrir el caso Libra
El juez federal trasladó al fiscal la petición de las querellas para reactivar la investigación sobre el escándalo cripto.
El juez federal Daniel Rafecas dio un paso procesal clave en el caso Libra al trasladar al fiscal Eduardo Taiano la decisión sobre si la causa debe reabrirse. La movida responde a un pedido formal de los querellantes e instala al Ministerio Público en el centro de la escena judicial. El gesto no es neutro: Rafecas evita decidir en soledad sobre una causa de alto voltaje político e institucional.
El caso Libra sacudió la escena política argentina al involucrar presuntamente al entorno del presidente Javier Milei con una criptomoneda que colapsó y generó pérdidas millonarias a inversores. La causa fue abierta, luego cerrada u archivada, y ahora los querellantes empujan para reactivarla. Ese ciclo de apertura y cierre es en sí mismo un indicador de la complejidad política que rodea al expediente.
El rol de Taiano no es menor. El fiscal tiene la llave para habilitar u obturar la reapertura: si su dictamen es favorable, Rafecas tendrá el respaldo institucional para avanzar; si es negativo, el juez deberá decidir si se aparta del criterio fiscal u acepta el archivo. En cualquiera de los dos caminos, la causa vuelve a la agenda pública.
Los querellantes que impulsaron el pedido de reapertura representan un actor activo en esta disputa judicial. Su insistencia procesal indica que no consideran agotada la investigación y que existen elementos que, a su criterio, justifican profundizar la pesquisa. La estrategia de forzar pronunciamientos formales es clásica en causas donde el impulso oficial tiende al archivo.
Desde una perspectiva política más amplia, la causa Libra es uno de los flancos judiciales más sensibles para el gobierno de Milei. Una reapertura formal instalaría nuevamente el tema en la agenda mediática y opondría al oficialismo ante una investigación activa sobre decisiones u vínculos del entorno presidencial. El timing, en año electoral, agrega presión adicional.
El mecanismo elegido por Rafecas —consultar al fiscal antes de resolver— es procesalmente correcto y políticamente inteligente. Le permite al juez no cargar solo con el costo de una decisión que, en cualquier sentido, tendrá lectura política. Taiano deberá expedirse con la causa en el centro del debate público.
El próximo movimiento del fiscal definirá el pulso real de la investigación. Si el expediente vuelve a abrirse, el caso Libra tendrá nueva vida judicial justo cuando el oficialismo necesita estabilidad narrativa. Si se archiva nuevamente, los querellantes tienen herramientas para seguir escalando la disputa en instancias superiores.Más noticias de Datapolítica
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|