sábado, 31 de octubre de 2026
 
 
     
Milei y Bullrich ganarían la segunda vuelta ante Kicillof y Massa

Un nuevo sondeo de Synopsis proyecta tres escenarios de segunda vuelta y muestra la fragmentación del campo opositor peronista.

Una encuesta nacional de la consultora Synopsis midió escenarios de ballotage para las elecciones presidenciales de 2027 e incorporó tres hipótesis de segunda vuelta, con indecisos e incluyendo proyecciones sobre esa variable. Los resultados muestran que tanto Javier Milei como Patricia Bullrich superarían a Axel Kicillof e incluso a Sergio Massa en un escenario de segunda vuelta, lo que configura un dato político de peso: el peronismo no encuentra, por ahora, ninguna figura capaz de revertir la tendencia electoral que instaló La Libertad Avanza en 2023. El contexto en que aparece este estudio no es menor. Faltan más de doce meses para las elecciones generales de 2027, pero la competencia por la narrativa de la recuperación económica ya comenzó. El gobierno de Milei atraviesa un período de relativa estabilización cambiaria e inflación en descenso, lo que alimenta su capital electoral, mientras que la oposición peronista sigue sin resolver su crisis de conducción ni su identidad programática tras la derrota de 2023. La presencia de Bullrich en los escenarios de ballotage es uno de los datos más reveladores del sondeo. La ministra de Seguridad aparece como una figura competitiva incluso fuera del paraguas de Milei, lo que sugiere que el espacio del PRO conserva una base propia que no se disolvió completamente en la alianza con La Libertad Avanza. Eso abre una tensión interna en el bloque oficialista: ¿competirán en 2027 o negociarán una candidatura conjunta? Del lado peronista, la coexistencia de Kicillof y Massa como nombres testeados revela la ausencia de un liderazgo unificado. El gobernador bonaerense acumula capital territorial pero su imagen nacional sigue siendo más débil que la de Massa, quien a pesar de haber perdido la elección de 2023 conserva estructura e inserción en el conurbano. Ninguno de los dos logra, según este estudio, revertir la ventaja del oficialismo en una segunda vuelta. La metodología del sondeo incorpora la variable de indecisos con proyección, lo que lo diferencia de mediciones más crudas. Eso implica que los números publicados no son intención de voto directa sino una estimación de comportamiento probable, una distinción que el debate público suele ignorar al leer encuestas como si fueran resultados definitivos. Los escenarios deben leerse como probabilidades tendenciales, no como pronósticos. Desde una perspectiva histórica, Argentina tiene antecedentes de encuestas tempranas que luego resultaron completamente erradas: en 2021 nadie medía a Milei, en 2019 la imagen de Macri era muy superior a lo que terminó reflejando el resultado. Lo que sí permite inferir este tipo de estudios es el estado del ánimo político en un momento dado, e incluso construye percepción pública sobre quién puede ganar, lo que a su vez influye en decisiones de actores, financistas e intendentes que definen alianzas. El dato más duro para el peronismo es estructural: no aparece ninguna figura nueva capaz de ampliar el techo opositor más allá de sus votantes cautivos. Kicillof y Massa son nombres conocidos con trayectorias que generan tanto adhesión como rechazo. Sin renovación de liderazgo, el campo popular llega a 2027 compitiendo con las mismas cartas que ya perdieron en 2023, en un escenario donde el oficialismo muestra, al menos por ahora, mayor cohesión electoral.