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| miércoles, 28 de octubre de 2026 |
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El oficialismo aprobó el dictamen para reformar el Banco Central
El bloque oficialista cerró dictamen de mayoría y planea sesionar tras la visita del Papa, junto a la llamada 'ley Malvinas'.
La Libertad Avanza consolidó esta semana su estrategia legislativa en torno a la reforma del Banco Central, al ratificar el dictamen de mayoría que sostiene los cambios incorporados por el Senado. La decisión fija como fecha tentativa el 12 de noviembre para llevar el proyecto al recinto de la Cámara de Diputados, en una sesión que también incluiría la denominada 'ley Malvinas'. El movimiento no es inocente: el oficialismo eligió una ventana política específica, posterior a la visita del Papa Francisco, para maximizar su capital simbólico y minimizar el ruido mediático que suele rodear los debates parlamentarios de alto voltaje.
El proyecto en cuestión implica modificaciones sustanciales al funcionamiento del Banco Central, institución que históricamente ha sido campo de disputa entre distintas visiones económicas en la Argentina. Al avalar los cambios que introdujo el Senado, La Libertad Avanza resigna parte de su versión original pero preserva el núcleo de la reforma, una señal de que la conducción del bloque prioriza la aprobación definitiva sobre la pureza ideológica del texto.
La estrategia de empaquetar dos proyectos en una misma sesión responde a una lógica de gestión legislativa que el oficialismo ha perfeccionado en su primer año de gobierno: combinar iniciativas de diferente peso político para distribuir el costo de las negociaciones y ampliar la base de apoyo puntual. La 'ley Malvinas' aporta un componente de consenso transversal que puede sumar votos de bloques dialoguistas.
El timing elegido también revela la lectura que hace el Ejecutivo del calendario político. La visita papal genera un clima de distensión social difícil de mantener en otras circunstancias, e históricamente los gobiernos argentinos han aprovechado esas coyunturas para avanzar en reformas que de otro modo generarían mayor resistencia en la opinión pública e incluso dentro de la propia coalición.
La oposición enfrenta aquí un dilema estructural: rechazar la reforma implica quedar asociada a la defensa del statu quo del Banco Central, una posición difícil de sostener públicamente en un contexto donde la institución acumula décadas de descrédito ciudadano. Aceptarla, en cambio, fortalece al oficialismo en uno de sus ejes programáticos centrales, el de la disciplina monetaria e institucional.
El dictamen de mayoría, por otra parte, es un indicador de la cohesión interna del bloque de La Libertad Avanza en un momento en que esa cohesión no puede darse por descontada. Los próximos días, con las negociaciones que inevitablemente se abrirán antes del 12 de noviembre, pondrán a prueba si esa unidad resiste las presiones cruzadas de los bloques que el oficialismo necesita para asegurarse el quórum e incluso la aprobación final.Más noticias de Datapolítica
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