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| martes, 27 de octubre de 2026 |
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El jurado vota hoy si destituye al juez federal Salmain
El Jurado de Enjuiciamiento vota este jueves a las 9:30. Si lo remueven, el juez federal queda detenido en prisión domiciliaria.
El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados resuelve este jueves si destituye al juez federal Gastón Salmain, acusado de haber solicitado una coima a cambio de dictar un fallo favorable. El veredicto, fijado para las 9:30 horas, cierra un proceso que pone en el centro de la escena la corrupción judicial como problema estructural del sistema democrático argentino, más allá del caso individual.
Salmain enfrenta la acusación concreta de haber condicionado el sentido de una resolución judicial al pago de dinero. Si el jurado lo destituye, el magistrado pasará de ejercer el poder de juzgar a otros a cumplir detención en prisión domiciliaria. El contraste es políticamente brutal e institucionalmente significativo.
El caso expone una vez más la tensión irresuelta entre la independencia judicial —garantía constitucional imprescindible— e instituciones que, cuando no tienen controles internos efectivos, pueden convertirse en espacios de extorsión encubierta. Argentina acumula décadas de escándalos vinculados a la venalidad de sectores del Poder Judicial, sin que ninguna reforma estructural haya logrado cerrar esa brecha.
El Jurado de Enjuiciamiento es el único mecanismo constitucional disponible para remover jueces federales. Su actuación es infrecuente e históricamente rodeada de controversias políticas. Que llegue a veredicto en este caso es, en sí mismo, un dato relevante: los procesos suelen dilatarse o archivarse antes de alcanzar esta instancia definitiva.
La destitución, si se concreta, no resuelve el problema de fondo. Implica remover a un magistrado, pero no reformar el ecosistema de incentivos e impunidades que hace posible que un juez considere viable pedir una coima. Sin cambios en los mecanismos de designación, control e investigación interna, casos similares seguirán emergiendo.
Desde una perspectiva política más amplia, el timing del veredicto importa. El gobierno nacional tiene pendiente una agenda de reforma judicial que avanza con lentitud. Casos como el de Salmain alimentan el argumento reformista, pero también pueden ser absorbidos por la lógica del escándalo mediático sin traducirse en cambios normativos concretos.
El resultado de este jueves marcará un antecedente sobre la disposición real del sistema para autorregularse. Una destitución firme envía una señal de que los controles funcionan; una absolución u otra salida procesal confirmaría la percepción ciudadana de que la corporación judicial protege a sus integrantes por encima de la ley que ellos mismos deben aplicar.Más noticias de Datapolítica
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