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| martes, 27 de octubre de 2026 |
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Juan Acosta defiende los ataques de Milei a periodistas
El comediante justificó el discurso del Presidente que llamó a 'quemar en la hoguera' a sectores del periodismo argentino.
El actor e influencer Juan Acosta salió públicamente a respaldar el estilo agresivo del presidente Javier Milei contra periodistas, luego de que el mandatario convocara en un discurso a 'quemar en la hoguera' a sectores de la prensa. El gesto de Acosta no es un hecho aislado ni menor: ilustra cómo el oficialismo libertario construye legitimidad social para una retórica que, en cualquier otro contexto democrático, generaría un rechazo transversal inmediato.
Milei pronunció ese discurso en un clima de creciente tensión con medios y periodistas críticos de su gestión. La expresión 'hoguera' tiene una carga histórica imposible de ignorar: remite a la persecución, la censura y la eliminación simbólica del adversario. Que un presidente en ejercicio utilice ese lenguaje y que figuras públicas lo defiendan públicamente marca un umbral nuevo en la degradación del debate político argentino.
Acosta argumentó que Milei es agredido constantemente y que su reacción hostil es, por tanto, comprensible u hasta justificada. Esa lógica de la reciprocidad funciona como escudo retórico: convierte al poder ejecutivo en víctima y a los periodistas en agresores. Es una inversión deliberada de los roles institucionales que desdibuja la asimetría real entre un presidente con poder del Estado y un periodista con una columna o un micrófono.
El respaldo de figuras del espectáculo y la cultura popular al discurso de Milei no es nuevo. Desde el inicio de su gobierno, el presidente cultivó una base de apoyo en sectores del entretenimiento, las redes sociales y el mundo influencer. Esa alianza cumple una función política precisa: amplía el alcance del mensaje oficialista hacia audiencias que no consumen medios tradicionales y que perciben a los periodistas críticos como parte de una elite hostil.
Acosta también defendió la gestión económica libertaria con el argumento de que 'la gente pasa del día 20', en referencia a las dificultades de fin de mes. La frase intenta naturalizar el ajuste como experiencia compartida y resignificarlo como fortaleza colectiva. Es una operación ideológica sofisticada: transforma el sufrimiento material en prueba de carácter y no en falla de política pública.
El problema de fondo es institucional. Cuando el poder ejecutivo ataca a la prensa y cuando esos ataques reciben validación pública de figuras con millones de seguidores, se erosiona uno de los pilares básicos del sistema democrático: la libertad de expresión como contrapeso al poder. Argentina tiene una historia demasiado pesada en materia de persecución a periodistas como para normalizar este tipo de discurso sin consecuencias.
El episodio expone una grieta que ya no es solo política sino cultural. La defensa del estilo hostil de Milei por parte de Acosta revela que una porción de la sociedad argentina no solo tolera esa agresividad sino que la celebra. Para la oposición y para los organismos de libertad de prensa, el desafío no es solo responder al presidente: es disputar el sentido común de una audiencia que aplaudió el insulto y convirtió la confrontación en entretenimiento.Más noticias de Datapolítica
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