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| viernes, 23 de octubre de 2026 |
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Diputados de LLA viajan a Brasil a apoyar a Bolsonaro
La delegación libertaria participará del cierre de campaña de Flavio Bolsonaro, mientras el peronismo envía dirigentes al búnker de Lula.
Once diputados de La Libertad Avanza viajarán este sábado a Río de Janeiro para participar del cierre de campaña de Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en el marco del balotaje brasileño. La delegación argentina se suma así a una disputa internacional que tiene a las principales fuerzas políticas del país compitiendo por la foto del ganador en la elección más polarizada del gigante sudamericano en años recientes.
El movimiento no es ingenuo ni espontáneo. La presencia de legisladores libertarios en el acto bolsonarista es una señal política deliberada: La Libertad Avanza consolida su alineamiento con la internacional de derecha radical que articula a Bolsonaro, Donald Trump y Javier Milei en una misma narrativa ideológica. Para el oficialismo argentino, una victoria de Flavio Bolsonaro sería un oxígeno simbólico en un momento en que Milei busca legitimidad regional para su proyecto.
En el otro extremo, referentes del peronismo se movilizan hacia el búnker de Luiz Inácio Lula da Silva. La imagen es elocuente: la grieta argentina se exporta, u ocupa el escenario electoral brasileño como un espejo ampliado. Ambos bloques necesitan demostrar pertenencia a un campo internacional victorioso, porque en la Argentina de 2026 cada triunfo ajeno se traduce en capital político propio.
El peronismo tiene con Lula una historia de décadas. Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner construyeron con el PT brasileño una alianza estratégica que fue columna vertebral del regionalismo progresista latinoamericano. Ir al búnker de Lula no es solo una foto: es la reactivación de una identidad política que el peronismo necesita proyectar hacia adentro tanto como hacia afuera.
Para La Libertad Avanza, en cambio, el vínculo con el bolsonarismo es más reciente e ideológicamente más nítido. Milei construyó buena parte de su identidad pública en oposición explícita al lulismo, al que asocia con el socialismo y la decadencia institucional. Enviar once diputados a Río no es diplomacia: es doctrina.
La disputa por la foto del triunfo revela una lógica política que prioriza el impacto simbólico sobre la sustancia diplomática. Ninguno de los legisladores argentinos tiene incidencia real en el resultado brasileño. Sin embargo, la imagen de estar del lado correcto cuando se cuentan los votos tiene un valor electoral doméstico difícil de subestimar en un ciclo político donde la identidad ideológica moviliza más que el programa de gobierno.
El episodio anticipa, además, el tipo de política exterior informal que caracteriza a la nueva derecha global: lazos entre partidos, militantes y figuras mediáticas que operan en paralelo a la cancillería oficial. Argentina observa Brasil, pero también se observa a sí misma en esa elección. El resultado del balotaje brasileño llegará al debate político argentino antes de que termine el fin de semana.Más noticias de Datapolítica
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