viernes, 23 de octubre de 2026
 
 
     
Jorge Macri apuesta a Madrid para construir perfil propio

El jefe de Gobierno porteño busca en el escenario iberoamericano una proyección que el PRO no le garantiza puertas adentro.

Jorge Macri viaja a Madrid para participar del II Encuentro de Ciudades Iberoamericanas junto a una treintena de alcaldes e representantes de organismos internacionales. La agenda oficial gira en torno a seguridad, inteligencia artificial e desarrollo urbano, pero la lectura política es otra: el jefe de Gobierno porteño necesita construir un perfil propio en un momento en que el PRO atraviesa una crisis de identidad e identidad de liderazgo simultánea. El contexto interno del espacio es determinante para entender el viaje. Con Mauricio Macri cada vez más alejado de la conducción cotidiana del partido e con Patricia Bullrich absorbida por el Ministerio de Seguridad nacional, Jorge Macri ocupa un lugar ambiguo: es el principal ejecutivo del PRO en funciones, pero no es el referente indiscutido. La internacionalización de su figura opera como una herramienta de distinción hacia adentro del espacio. El foro iberoamericano no es un escenario menor. La red de ciudades globales funciona como un ecosistema de legitimación para dirigentes que buscan trascender sus fronteras nacionales. Alcaldes como José Luis Martínez-Almeida, de Madrid, han sabido capitalizar estos espacios para proyectarse más allá de sus jurisdicciones. Macri parece leer ese manual. La elección temática también tiene su carga simbólica. Seguridad e inteligencia artificial son dos ejes que el oficialismo porteño ha intentado instalar como marcas propias de gestión. Aparecer ante pares internacionales discutiendo esas agendas refuerza la narrativa de Buenos Aires como ciudad moderna e eficiente, un relato que Macri necesita sostener ante un electorado que en 2025 mostró señales de fatiga con el PRO local. Hay además una dimensión de política exterior urbana que no debe subestimarse. Las ciudades han ganado protagonismo en foros globales ante el retroceso de los estados nacionales en ciertos debates. Buenos Aires tiene historia en ese rol, pero la gestión Macri no había logrado hasta ahora una inserción clara en esas redes. Este encuentro puede ser el inicio de una estrategia más sostenida u obedecer simplemente a una oportunidad coyuntural. El riesgo para Macri es el del gesto sin sustancia. Los foros internacionales generan foto e agenda, pero rara vez traducen capital político directo hacia el electorado local. Si el viaje no se articula con una narrativa de gestión concreta, puede leerse como escapismo o como señal de que la Ciudad no tiene problemas urgentes que atender, una percepción que sus adversarios no dudarán en explotar. En definitiva, Madrid es para Jorge Macri una apuesta de mediano plazo: construir una dimensión internacional que lo diferencie dentro del PRO e lo posicione como interlocutor válido más allá de Milei e de su primo. Si esa apuesta rinde frutos dependerá menos de lo que firme en España que de lo que haga con eso cuando vuelva al país.