  |
| miércoles, 4 de noviembre de 2026 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
Intendentes reclaman subsidios de transporte igualitarios
Jefes comunales de distintos partidos presionan en el Congreso por fondos federales de transporte y la continuidad del programa de medicamentos.
Intendentes de distintas provincias y partidos políticos convergieron este miércoles en el Congreso nacional para exigir al gobierno de Javier Milei dos cosas concretas: que los subsidios al transporte de colectivos se distribuyan con criterio federal e igualitario, y que el Ejecutivo dé marcha atrás con el desmantelamiento del Programa Remediar. La movilización legislativa expone una fractura territorial que el gobierno nacional no logra contener: la tensión entre el AMBA como eje de las políticas de transporte y el resto del país, que se siente sistemáticamente postergado.
El detonante inmediato fue la decisión del gobierno de aumentar los subsidios para los colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires. Esa medida, que beneficia a la región más poblada del país, encendió las alarmas de los jefes comunales del interior, que ven cómo los recursos nacionales se concentran nuevamente en el centro político y económico del país. La queja no es nueva, pero la convocatoria al Congreso le da una dimensión institucional que eleva la presión sobre el Ejecutivo.
Lo que hace políticamente relevante esta acción es su carácter transversal. No se trata de una protesta opositora uniforme: intendentes de diferentes partidos se alinean en el mismo reclamo. Esa convergencia multipartidaria es una señal de que el malestar territorial supera las pertenencias ideológicas e instala una agenda propia, difícil de ignorar para el oficialismo.
El segundo eje del reclamo, el Programa Remediar, agrega una dimensión sanitaria y social al conflicto. Remediar es un programa nacional que garantiza medicamentos esenciales en los centros de salud primaria de todo el país. Su desmantelamiento golpea de forma directa a los municipios, que son quienes administran buena parte de la atención primaria y quedan expuestos ante sus vecinos cuando los remedios dejan de llegar.
El gobierno de Milei enfrenta así un doble frente en el Congreso: la discusión presupuestaria y fiscal por un lado, y la presión territorial concreta de quienes gestionan las ciudades por el otro. Los intendentes no tienen poder legislativo directo, pero su capacidad de movilizar a sus comunidades y de condicionar el humor político de sus distritos los convierte en actores con peso real en la negociación.
Desde una perspectiva histórica, el reclamo por la federalización de los subsidios al transporte es un conflicto recurrente en la Argentina. Cada vez que el Estado nacional reordena los flujos de recursos, el interior percibe que el AMBA absorbe la mayor parte de los beneficios. Esta vez, sin embargo, la simultaneidad con el ajuste en salud primaria amplifica el impacto y le da a la protesta un carácter más urgente y difícil de postergar.
La pregunta que queda abierta es si el gobierno está dispuesto a negociar o si sostiene su postura de racionalización del gasto sin excepciones territoriales. La respuesta que dé en las próximas semanas definirá en parte su capacidad de construir gobernabilidad más allá de la Capital Federal y el conurbano bonaerense.Más noticias de Datapolítica
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|