  |
| viernes, 30 de octubre de 2026 |
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
El tribunal que condenó a CFK obtuvo su segunda certificación ISO
El TOF N°2 de Comodoro Py obtuvo su segunda certificación ISO 9001:2015, avalada por el organismo argentino IRAM.
El Tribunal Oral Federal N°2 de Comodoro Py, el mismo que condenó a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad, obtuvo una segunda certificación de calidad bajo la norma IRAM-ISO 9001:2015. La certificación, emitida por el Instituto Argentino de Normalización y Certificación, alcanza los procesos de tramitación y elaboración de resoluciones interlocutorias. El dato no es menor: en un contexto donde la legitimidad del Poder Judicial argentino es disputada palmo a palmo por el kirchnerismo, el tribunal elige responder con credenciales institucionales.
La norma ISO 9001:2015 es un estándar internacional de gestión de calidad que evalúa procesos, no resultados. Que un tribunal federal la adopte implica un esfuerzo deliberado de sistematización interna, documentación de procedimientos y auditorías externas. No certifica la justicia de las sentencias, sino la regularidad de los procesos administrativos que las sostienen. Esa distinción es políticamente relevante.
El kirchnerismo construyó durante años un relato que presenta al TOF N°2 como un instrumento de persecución política. La narrativa sostiene que la condena a Fernández de Kirchner carece de garantías procesales mínimas y que el tribunal opera bajo presiones extrajudiciales. En ese marco, cada certificación institucional que acumula el cuerpo judicial funciona como un contrapeso simbólico difícil de ignorar.
No es la primera vez que el TOF N°2 busca este tipo de aval. La existencia de una segunda certificación sugiere una estrategia sostenida de fortalecimiento institucional, no un hecho aislado. El tribunal parece consciente de que opera bajo escrutinio político permanente y elige blindarse con herramientas de transparencia procedimental reconocidas internacionalmente.
El timing tampoco es neutral. Con la condena a Kirchner firme en primera instancia y el caso avanzando en instancias superiores, cualquier cuestionamiento a la validez procedimental del tribunal tiene consecuencias jurídicas potenciales. La certificación ISO funciona, en ese sentido, como un seguro institucional frente a eventuales impugnaciones formales.
Desde una perspectiva más amplia, el episodio refleja una tendencia del Poder Judicial argentino a buscar legitimidad a través de organismos técnicos externos ante la erosión de su capital simbólico propio. Cuando la confianza pública en las instituciones judiciales cae, los certificados internacionales intentan suplir lo que la política ya no garantiza.
Lo que queda en evidencia es una paradoja estructural del sistema judicial argentino: un tribunal necesita certificar externamente su calidad procedimental precisamente porque el debate político sobre sus decisiones nunca cesa. La ISO no resuelve esa tensión, pero la administra. E en la Argentina de 2026, administrar tensiones institucionales ya es, en sí mismo, un resultado político.Más noticias de Datapolítica
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|