martes, 27 de octubre de 2026
 
 
     
El PJ del Chaco usará internas propias para elegir candidatos en 2027

Sin PASO provinciales, el peronismo chaqueño recurrirá a elecciones internas abiertas para definir candidaturas electorales y partidarias.

El Partido Justicialista del Chaco decidió convocar a internas abiertas para el 4 de julio de 2027, un mecanismo que le permitirá ordenar sus candidaturas tanto para cargos electivos como para la conducción partidaria. La decisión cobra relevancia política porque ocurre en un contexto en que las PASO provinciales fueron canceladas, lo que dejó al peronismo sin el instrumento institucional habitual para dirimir sus disputas internas. El PJ chaqueño apuesta así a una solución propia, con reglas propias, en un año electoral que promete alta tensión. La cancelación de las PASO provinciales no fue un hecho menor. Ese mecanismo, que en Argentina funcionó durante años como válvula de escape para los conflictos internos del peronismo, ya no estará disponible para los partidos del Chaco. Esa ausencia obliga a las fuerzas políticas a encontrar sus propios sistemas de selección de candidatos, u optar por la negociación directa entre facciones. El PJ eligió el camino más transparente e institucional, aunque no necesariamente el menos conflictivo. Las internas abiertas tienen una historia compleja dentro del peronismo argentino. En teoría, habilitan la participación de cualquier ciudadano que quiera votar por candidatos justicialistas, lo que amplía la base de legitimidad del ganador. En la práctica, sin embargo, generan tensiones porque distintos sectores internos las usan como escenario de disputa de poder, e históricamente los perdedores no siempre acatan los resultados sin fricciones. El Chaco es una provincia donde el peronismo tiene una implantación histórica profunda pero donde también conviven distintas corrientes con perfiles diferenciados. La dinámica interna del PJ chaqueño involucra actores ligados al kirchnerismo, al peronismo más tradicional e incluso a sectores que han establecido vínculos con gestiones provinciales de diferente signo. Esa pluralidad interna hace que la definición de candidaturas sea siempre un proceso delicado. El hecho de que la convocatoria incluya tanto cargos electivos como partidarios duplica la complejidad del proceso. No solo se disputará quién encabeza las listas legislativas u otros cargos públicos, sino también quién conduce orgánicamente al partido. Esa combinación puede generar coaliciones cruzadas, donde un candidato a presidente del partido apoya a otro candidato electoral sin que los bloques sean necesariamente coherentes entre sí. Desde una perspectiva analítica, la decisión del PJ chaqueño muestra que el peronismo provincial intenta preservar su cohesión institucional frente a un escenario electoral abierto e incierto. Apostar a un mecanismo formal de resolución de conflictos internos es una señal de que la conducción partidaria prefiere canalizar las disputas antes que dejar que se procesen de forma desordenada hacia afuera. Si ese cálculo resultará correcto dependerá de cuántos actores internos acepten las reglas del juego una vez que los resultados estén definidos. Faltan más de ocho meses para esa fecha, un plazo largo en tiempos políticos argentinos. Cualquier modificación en el escenario nacional, en la situación económica u en los equilibrios internos del peronismo a nivel federal puede alterar las variables que hoy parecen definidas. La convocatoria existe, pero el verdadero test del PJ chaqueño llegará cuando los nombres concretos empiecen a circular e inevitablemente choquen entre sí.