miércoles, 21 de octubre de 2026
 
 
     
El massismo aprobó en comisión armar a la bonaerense con Taser

El massismo logró dictamen unánime en comisión para armar a la bonaerense con Taser. La tensión abre un debate interno en el PJ provincial.

Un proyecto de ley impulsado por el massismo obtuvo dictamen unánime en la Comisión de Seguridad y Asuntos Penitenciarios de la Legislatura bonaerense para habilitar el uso de pistolas Taser en la Policía de la Provincia de Buenos Aires. La iniciativa pasa ahora al recinto, donde se espera un debate que ya genera tensiones dentro del peronismo provincial. La aprobación en comisión no es un trámite menor: representa una definición política sobre el modelo de seguridad que el massismo quiere instalar como bandera propia. Las pistolas Taser son dispositivos de descarga eléctrica utilizados por fuerzas policiales de varios países como alternativa al arma de fuego en situaciones de conflicto. Su uso es profundamente controversial: organismos de derechos humanos los cuestionan por los riesgos para personas con enfermedades cardíacas u otras condiciones de salud, e históricamente su incorporación generó polémicas en fuerzas de seguridad latinoamericanas. El massismo elige este terreno con cálculo. En un contexto donde la inseguridad domina la agenda pública en el conurbano bonaerense, posicionarse como el sector que impulsa herramientas concretas para las fuerzas policiales le permite disputar un electorado que mira con simpatía las propuestas de mano dura. Es una jugada que combina pragmatismo electoral e identidad política renovada. El debate interno que se abrió en el PJ provincial es el dato político más relevante. Dentro del peronismo bonaerense conviven tradiciones distintas frente a la política de seguridad: sectores vinculados al kirchnerismo duro con posiciones más garantistas, e intendentes del conurbano que responden a demandas vecinales concretas de mayor presencia policial. El Taser funciona como un test de cohesión interna. El gobernador Axel Kicillof tendrá que definir posición frente a una iniciativa que no surgió de su órbita sino del massismo, un sector que dentro del PJ compite por la conducción del espacio. Avalar el proyecto implica ceder iniciativa política al massismo en un área sensible; rechazarlo u obstaculizarlo lo expone a críticas en materia de seguridad. Históricamente, la incorporación de nuevas tecnologías a las fuerzas de seguridad bonaerenses estuvo acompañada de escasos protocolos de uso e insuficiente capacitación. Ese antecedente es central para evaluar el proyecto: la discusión no es solo si el Taser es una herramienta legítima, sino si la Policía Bonaerense tiene las condiciones institucionales para usarla con criterios razonables. El dictamen unánime en comisión adelanta que el proyecto tiene chances reales de convertirse en ley. Lo que queda abierto es el reglamento de implementación y el debate sobre controles. En ese espacio, el peronismo bonaerense definirá no solo una política de seguridad sino también parte de su mapa de poder interno de cara a los próximos ciclos electorales.