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| martes, 20 de octubre de 2026 |
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El Gobierno negocia sin los votos para eliminar las PASO y evalúa
La cúpula de La Libertad Avanza se reunirá con el PRO mientras Karina Milei permanece en Buenos Aires y Santilli trabaja con las provincias.
El gobierno de Javier Milei encara una negociación política de alto riesgo: impulsar la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias sin contar todavía con los votos necesarios para lograrlo. La apuesta es convocar a sesiones extraordinarias del Congreso con la esperanza de cerrar acuerdos en el camino, una táctica que revela tanto la urgencia oficialista como la fragilidad de su coalición legislativa. La decisión de Karina Milei de quedarse en Buenos Aires para monitorear personalmente las tratativas es una señal inequívoca de la dimensión política que el tema tiene para el núcleo duro del poder libertario.
La eliminación de las PASO es una demanda histórica de varios sectores del sistema político argentino, pero nunca logró traducirse en ley porque los incentivos electorales de cada fuerza cambian según el momento. Para La Libertad Avanza, la urgencia tiene una lógica concreta: sin PASO, el oficialismo evita una interna que podría exponer sus propias tensiones e impone condiciones más favorables para la construcción de alianzas de cara a las elecciones legislativas de 2027.
La mesa política libertaria recibirá a representantes del PRO en una reunión que condensa las tensiones de una alianza que nunca terminó de formalizarse. El PRO necesita definir si competirá como fuerza autónoma u optará por la absorción silenciosa dentro del espacio libertario. Esa indefinición es precisamente la moneda de cambio en estas negociaciones: el oficialismo ofrece condiciones electorales a cambio de apoyo legislativo inmediato.
Diego Santilli opera como articulador territorial con los bloques provinciales, un rol que requiere traducir demandas concretas de gobernadores e intendentes en respaldo parlamentario. Las provincias no son actores pasivos en este esquema: tienen sus propios calendarios electorales e intereses institucionales respecto de los sistemas de selección de candidatos. Varias jurisdicciones ya eliminaron sus propias primarias provinciales, lo que genera antecedentes pero también resistencias cruzadas.
El recurso a las extraordinarias es en sí mismo un dato político relevante. Convocar al Congreso fuera del período ordinario implica asumir un costo institucional e instalar el tema en la agenda pública de manera forzada. Si el oficialismo fracasa en reunir los votos tras esa convocatoria, el daño político sería considerable: quedaría expuesta su debilidad parlamentaria en un momento en que necesita proyectar fortaleza hacia el ciclo electoral que se aproxima.
El escenario de fondo es el de un gobierno que acumuló capital político en el plano económico pero que enfrenta límites estructurales en el Congreso. La ausencia de mayoría propia obliga al oficialismo a negociar cada reforma por separado, desgastando recursos políticos en cada batalla. La eliminación de las PASO es una reforma de alto impacto institucional que modifica las reglas del juego para todos los actores, lo cual eleva el precio de cada voto y complejiza cualquier acuerdo estable.
La pregunta que ordena el análisis no es si el Gobierno logrará los votos, sino a qué costo político e institucional lo hará. Cada concesión a un bloque provincial u a un sector del PRO redefine los límites de la coalición gobernante e hipoteca márgenes futuros de acción. La negociación en curso es, en ese sentido, un termómetro del estado real del poder libertario a mitad de su mandato.Más noticias de Datapolítica
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