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| martes, 3 de noviembre de 2026 |
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Green Umbrella se queda con las radios públicas de la Ciudad
La productora de los hermanos Morán se alzó con La Once Diez y La 2x4 con una oferta de $2,5 millones mensuales por cada emisora.
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está a punto de cerrar la concesión de sus dos radios públicas en manos privadas. La Comisión de Evaluación preadjudicará en los próximos días La Once Diez y La 2x4 a Green Umbrella, la productora conducida por los hermanos Rodrigo y Guido Morán. La decisión consolida un modelo de gestión delegada que el Ejecutivo porteño viene construyendo en paralelo para sus medios públicos, e implica una transferencia significativa de influencia comunicacional a operadores privados cercanos al espacio.
Green Umbrella superó a sus competidores —Kligger y Rodo Herrera— tanto por antecedentes como por propuesta técnica, además de igualar la oferta económica con $2,5 millones mensuales por cada emisora. La cifra no es menor: refleja el valor que el mercado asigna a señales con historia e identidad propias como La Once Diez, una radio con décadas de trayectoria en la frecuencia AM, y La 2x4, especializada en tango y con perfil cultural definido.
El proceso no ocurre de forma aislada. En simultáneo, Cale Group —empresa propietaria de medios como Blender y Carajo— se prepara para asumir este mes el gerenciamiento del Canal de la Ciudad. El patrón es claro: la administración de Jorge Macri avanza en una reconfiguración del ecosistema mediático estatal porteño, transfiriendo operación y gestión a privados bajo esquemas de concesión u gerenciamiento.
Esta estrategia tiene lecturas políticas precisas. Delegar la operación de medios públicos en productoras y grupos privados permite al gobierno reducir costos directos y responsabilidades laborales, pero también diluye el control editorial explícito, trasladándolo hacia acuerdos informales con los concesionarios. En un año electoral, la sintonía fina entre el gobierno porteño y quienes manejan sus señales adquiere una dimensión que va más allá de lo administrativo.
Los hermanos Morán no son actores desconocidos en el ecosistema mediático porteño. Green Umbrella tiene antecedentes en producción de contenidos y gestión de señales, lo que explica en parte su ventaja técnica sobre los competidores. Sin embargo, la adjudicación de dos emisoras públicas a una misma productora concentra en pocas manos la voz radiofónica del Estado de la Ciudad, algo que merece seguimiento desde la perspectiva de la diversidad comunicacional.
El modelo que emerge plantea preguntas estructurales: ¿qué queda de lo público cuando la gestión, la programación y la identidad de una señal estatal son definidas por un privado bajo contrato? La tensión entre eficiencia operativa y función pública de los medios del Estado no se resuelve con una licitación. Se administra, o se evita deliberadamente.
Lo que el gobierno porteño construye, pieza a pieza, es un ecosistema mediático donde el Estado retiene la titularidad formal de las señales pero cede la conducción real. Eso tiene consecuencias para la pluralidad, para los trabajadores de esos medios y para la ciudadanía que debería ser la destinataria natural de una radio u canal público.Más noticias de Datapolítica
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