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| sábado, 31 de octubre de 2026 |
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Urtubey ve al peronismo como una tercera opción electoral
El exgobernador de Salta admitió la degradación interna del PJ y ve pocas chances de reelección para el gobierno de Milei.
Juan Manuel Urtubey volvió a la escena pública con un diagnóstico que incomoda hacia adentro del peronismo: el movimiento se degradó, perdió identidad y necesita reposicionarse como una alternativa distinta tanto al kirchnerismo como al gobierno de Javier Milei. La declaración no es menor viniendo de un exgobernador que supo construir poder territorial en Salta durante más de una década e intentó, sin éxito, disputar la conducción nacional del espacio.
El concepto de "tercera vía" que propone Urtubey no es nuevo en la historia del peronismo, pero recupera vigencia en un contexto donde el movimiento enfrenta su peor crisis de representación en décadas. Con Cristina Fernández de Kirchner condicionada judicialmente, el PJ sin conducción unificada y Milei ocupando el centro de la escena con una agenda rupturista, el espacio opositor busca desesperadamente un relato propio que no sea solo resistencia al oficialismo.
El planteo de Urtubey apunta a una fractura que el peronismo arrastra desde 2019: la tensión entre el kirchnerismo duro y las expresiones territoriales más moderadas que gobiernan provincias bajo lógicas pragmáticas. Esa tensión nunca se resolvió y hoy se expresa en la imposibilidad de construir una oposición articulada frente a La Libertad Avanza.
La baja probabilidad de reelección que el exgobernador salteño atribuye al gobierno de Milei es, más que un pronóstico, una señal de posicionamiento electoral. El peronismo moderado necesita instalar temprano la idea de que el ciclo libertario es finito para justificar su propia vigencia como alternativa. Sin esa premisa, la discusión sobre qué peronismo debe liderar el regreso carece de urgencia real.
Sin embargo, la propuesta de Urtubey choca con una dificultad estructural: el peronismo históricamente no funciona como tercera vía sino como movimiento de mayorías. Su identidad se construyó sobre la polarización, no sobre la equidistancia. Intentar reposicionarlo en un lugar de moderación centrista implica disputarle el electorado tanto a Milei como al kirchnerismo, una operación de enorme complejidad en un sistema político que tiende a la bipolaridad.
El propio Urtubey es un actor con limitaciones para liderar esa transformación. Su capital político es provincial y su figura no tiene llegada masiva a nivel nacional. La autocrítica que formula sobre la degradación del peronismo es válida como diagnóstico, pero no alcanza para construir liderazgo si no viene acompañada de una estructura orgánica y una base electoral concreta.
Lo que la declaración sí revela es que dentro del PJ crece la incomodidad con la parálisis actual y aumentan las voces que buscan diferenciarse del kirchnerismo sin pasarse al oficialismo. Ese sector existe, tiene representación en varios distritos y podría ganar protagonismo de cara a 2027. Pero para que eso ocurra necesita algo más que una frase: necesita candidatos, agenda y la capacidad de explicarle a la ciudadanía qué peronismo propone construir y para quiénes.Más noticias de Datapolítica
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