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| viernes, 23 de octubre de 2026 |
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San Juan: el laboratorio donde el PJ prueba su resistencia
Uñac concentra las condiciones para convertirse en el eje ordenador de la oposición peronista ante el avance libertario en 2025.
San Juan emerge como el territorio donde el peronismo ensaya su capacidad de supervivencia frente al ciclo político abierto por Javier Milei. Sergio Uñac, ex gobernador e histórico conductor del justicialismo sanjuanino, reúne un perfil singular: arraigo territorial, estructura partidaria propia e identidad opositora nítida, atributos que escasean en un PJ nacional fragmentado e irresoluto ante el desafío libertario.
El contexto no es menor. El oficialismo de La Libertad Avanza necesita consolidar su mapa electoral en provincias históricamente peronistas para proyectar una mayoría legislativa sostenible más allá de 2025. San Juan, provincia minera e históricamente dependiente de la obra pública nacional, representa una apuesta de alto riesgo para ambos bloques. El ajuste fiscal del gobierno central golpea de manera directa a distritos con esa estructura económica, lo que genera condiciones objetivas para una reacción electoral opositora.
Uñac no es un dirigente improvisado ni un emergente de la crisis. Gobernó San Juan durante dos períodos consecutivos e imprimió al distrito una lógica de gestión que combinó pragmatismo con lealtad partidaria. Esa trayectoria le otorga credibilidad ante el electorado propio e incomodidad ante el oficialismo nacional, que no encuentra en la provincia un interlocutor maleable.
La figura del 'antiMilei perfecto' no es un elogio espontáneo: es una categoría política que el propio sistema electoral argentino está construyendo. El oficialismo necesita antagonistas nítidos para sostener su narrativa de transformación; el peronismo necesita referentes que encarnen la resistencia sin quedar atrapados en la nostalgia kirchnerista. Uñac ocupa ese lugar con menos costos simbólicos que otros dirigentes de mayor exposición nacional.
Las tensiones internas del PJ complican, sin embargo, cualquier lectura lineal. La conducción nacional del partido sigue disputada entre distintas corrientes, e instalar a Uñac como referente opositor implica tomar partido en esa interna. El sanjuanino tiene vínculos con el albertismo e historia de distancia prudente con el cristinismo duro, lo que lo hace funcional para una coalición amplia pero también blanco de desconfianza desde el ala más ideologizada del movimiento.
Lo que San Juan representa en clave nacional es, sobre todo, un test de la territorialidad peronista. Si el PJ retiene u amplía posiciones en distritos como ese, consolida su rol de oposición estructural. Si los pierde, la narrativa libertaria de 'nueva mayoría' gana sustento empírico. En ese sentido, la provincia cuyana es mucho más que una elección provincial: es un indicador adelantado de la reconfiguración del sistema de partidos argentino.
El escenario 2025 está abierto e incierto. Pero la arquitectura política que se construye hoy en San Juan anticipa disputas de mayor escala. Uñac, con sus límites e historia, aparece como un actor con capacidad real de ordenar una alternativa. Eso, en la Argentina actual, no es dato menor.Más noticias de Datapolítica
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