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| martes, 27 de octubre de 2026 |
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Diputados opositores impulsan declaración por la prensa libre
Cinco diputados opositores impulsan una declaración en la Unicameral que obliga a radicales y juecistas a definirse sobre libertad de expresión.
Cinco legisladores de la oposición cordobesa —un delasotista, un socialista y tres radicales identificados como "sin peluca"— presentaron proyectos para que la Unicameral repudie los ataques del presidente Javier Milei contra el periodismo. La iniciativa no es un gesto simbólico menor: necesita 47 votos para ser tratada sobre tablas, lo que convierte la votación en un examen político de primera magnitud para los bloques que hasta ahora acompañaron al oficialismo nacional desde Córdoba.
El contexto inmediato es la escalada verbal de Milei contra medios y periodistas, una práctica que el Presidente sostiene con regularidad desde redes sociales y actos públicos. Lo novedoso es que esta vez el conflicto se traslada a un recinto legislativo provincial, donde los aliados cordobeses de La Libertad Avanza —especialmente la UCR córdobesa y el espacio liderado por Luis Juez— deben votar con nombre y apellido.
Para la UCR, la situación expone una fractura interna que ya no es posible disimular. Los radicales "sin peluca" —denominación que alude a quienes rechazan la conducción oficialista del partido— empujan una posición crítica hacia Milei, mientras otro sector del bloque sostiene una relación funcional con el gobierno nacional. Votar en contra del repudio equivale a respaldar los ataques presidenciales a la prensa; abstenerse o ausentarse también comunica.
El juecismo enfrenta una tensión equivalente u quizás más aguda. Luis Juez construyó su identidad política sobre una retórica confrontativa e independiente, pero su bloque legislativo ha operado como sostén parlamentario del gobierno de Milei en momentos clave. Respaldar el repudio implicaría una señal de distancia con Casa Rosada; rechazarlo pondría en evidencia una subordinación que Juez siempre negó públicamente.
La libertad de expresión no es un terreno neutral en la política argentina. Históricamente, los partidos del campo no peronista —radicales incluidos— enarbolaron ese principio como bandera identitaria frente a gobiernos que presionaron a medios y periodistas. Que hoy esos mismos partidos deban calcular el costo de defender ese principio ante un gobierno al que apoyan revela cuánto se reorganizaron las lealtades desde diciembre de 2023.
Los impulsores del proyecto eligieron bien el terreno. Una declaración de repudio no tiene efectos jurídicos ni altera políticas públicas, pero produce un efecto político preciso: obliga a cada legislador a mostrar su posición. En un año donde los acuerdos electorales para 2027 empiezan a tomar forma, ese registro importa tanto para la interna de cada partido como para la construcción de coaliciones futuras.
Lo que está en juego en la Unicameral cordobesa excede a Córdoba. Si la declaración prospera, instala un antecedente de que los aliados provinciales de Milei pueden distanciarse de sus excesos sin que el gobierno los castigue. Si fracasa, consolida la imagen de una oposición domesticada que resignó sus principios históricos a cambio de protagonismo institucional.Más noticias de Datapolítica
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