viernes, 18 de septiembre de 2026
 
 
     
PISA 2025 como detonador: la educación vuelve a la arena política

El desplome argentino en las pruebas internacionales reactiva un debate que el sistema político lleva décadas postergando sin respuestas concretas.

Los resultados de PISA 2025 no son una sorpresa para quienes siguen de cerca el deterioro educativo argentino, pero sí funcionaron como catalizador político. El senador bonaerense Maximiliano Abad convirtió los datos en una cuestión de privilegio en la Cámara Alta, una movida que dice más sobre el estado de la agenda legislativa que sobre una estrategia educativa genuina. La propuesta de convocar un Congreso Pedagógico Nacional tiene antecedentes concretos: el último fue en 1988, durante la transición democrática, y sus conclusiones tuvieron impacto limitado. Apelar a ese instrumento hoy implica reconocer, al menos implícitamente, que el sistema político no tiene capacidad de reformar la educación por los canales habituales. El llamado a dejar la grieta de lado para rediseñar la escuela del siglo XXI suena razonable en abstracto, pero omite un dato central: la fragmentación educativa