jueves, 17 de septiembre de 2026
 
 
     
La inversión extranjera se desploma 73% y el relato oficial no alcanza

Los datos de IED en 2025 contradicen la narrativa del boom económico libertario: menos dólares, menos empleo y consumo sin recuperación real.

El modelo económico de Javier Milei enfrenta una prueba de fuego en los números concretos: Argentina recibió apenas US$3.134 millones de inversión extranjera directa durante 2025, una caída del 73,1% respecto al año anterior. La cifra no es un dato técnico menor, es una señal estructural que contradice la promesa central del gobierno de convertir al país en un destino atractivo para el capital global. El mercado laboral opera como otro termómetro incómodo. La destrucción o precarización del empleo formal avanza en paralelo con un consumo interno que no logra despegar, configurando un cuadro donde el ajuste fiscal tiene costos sociales concretos que el discurso oficial tiende a minimizar o directamente ignorar. Tomás Rebord, figura que combina influencia mediática con posicionamiento opositor, eligió esos tres vectores —empleo, inversión y consumo— para instalar una narrativa