lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
Kreplak y el Gobierno nacional: una pelea cultural con fondo electoral

El cruce por un evento sobre gordofobia y feminismo expone la disputa de fondo entre Kicillof y Milei por el territorio simbólico bonaerense.

El escándalo no empezó en una sala de crisis ni en un despacho ministerial. Empezó en un auditorio donde el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, compartió un evento bajo el lema 'Sin gordes no hay feminismo'. La reacción del oficialismo nacional fue inmediata y calculada: la imagen circuló como munición en redes y funcionarios libertarios la convirtieron en símbolo de todo lo que dicen combatir. Lo que el Gobierno presenta como indignación genuina es, en rigor, una operación política de manual. La gestión de Milei necesita mantener activo el frente cultural para cohesionar a su base electoral, y el peronismo bonaerense le ofrece, con cada acto de este tipo, el blanco perfecto. Kreplak respondió que 'la provincia no puso un peso' y acusó al Gobierno de estar 'histérico': una defensa técnica que no alcanza a resolver el problema político. Porque el problema no es el