lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
La causa Malvinas como salvavidas legislativo de Milei

El Gobierno envía al Congreso una ley de soberanía que mezcla patriotismo con instrumentos de poder cuestionados, en un momento de debilidad parlamentaria.

El kirchnerismo la llamó causa nacional. Milei la convierte en herramienta de supervivencia política. La denominada Ley de Soberanía que el Ejecutivo prepara para enviar al Congreso combina tres elementos difíciles de disociar: la reforma de la ley Solanas, la reactivación de la Base Naval Integrada y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional. La pregunta no es qué dice la ley, sino por qué ahora. El timing es revelador. LLA atraviesa uno de sus momentos de mayor fragilidad parlamentaria desde que Milei asumió. El oficialismo necesita oxígeno legislativo y la causa Malvinas es, históricamente, el único terreno donde la oposición tiene dificultades para votar en contra sin costo político. Abanderar la soberanía es, en ese sentido, un movimiento de ajedrez antes que una convicción estratégica. Las contradicciones internas del proyecto son llamativas. La Base Naval Integrada que