viernes, 11 de septiembre de 2026
 
 
     
La oposición fragmentada y el dilema de construir poder real

Sumar votos contra Milei en el Congreso no equivale a tener un proyecto de gobierno. La diferencia define si hay alternativa o solo resistencia.

El Congreso argentino acumula rechazos al oficialismo con una frecuencia que podría leerse como fortaleza opositora. Sin embargo, la capacidad de bloquear iniciativas del Ejecutivo y la capacidad de construir una coalición gobernante son fenómenos completamente distintos, y confundirlos tiene consecuencias políticas severas. La experiencia comparada es elocuente. En Brasil, el PT tardó tres ciclos electorales en transformar su resistencia al modelo de Cardoso en una propuesta articulada con gobernabilidad real. En Uruguay, el Frente Amplio construyó identidad programática antes de llegar al poder, no después. En Europa, los frentes antiderechistas que omitieron ese paso terminaron en coaliciones inestables o en fracasos electorales resonantes. El kirchnerismo, el radicalismo y los bloques provinciales comparten hoy más enemigos que ideas. Esa geometría negativa puede rendir frutos