viernes, 11 de septiembre de 2026
 
 
     
El desierto de imagen positiva que rodea al poder en 2026

De 19 dirigentes medidos, apenas uno supera la vara mínima de aprobación. El dato expone una crisis de representación que va más allá de Milei.

La encuesta no es solo un termómetro de popularidades: es un mapa del colapso de la dirigencia argentina. Que un único dirigente entre diecinueve evaluados logre más imagen positiva que negativa no habla de un ganador, sino de la profundidad del rechazo que atraviesa transversalmente al sistema político, oficialismo y oposición por igual. El dato sobre Milei es políticamente significativo pero no sorpresivo. Un presidente que apostó todo al conflicto como método de gestión acumula inevitablemente desgaste en sectores que inicialmente le dieron el beneficio de la duda. La distancia del podio no es solo un número: refleja que la épica libertaria perdió capacidad de traducirse en confianza sostenida. Que un exministro encabece el ranking instala una lectura incómoda para el Gobierno: la nostalgia o la proyección hacia figuras ajenas al núcleo duro del poder sugiere que parte del