jueves, 10 de septiembre de 2026
 
 
     
El oro en Suiza: una decisión técnica que se volvió munición política

La comparecencia de Bausili ante el Senado expuso la fragilidad comunicacional del BCRA y la voracidad opositora por capitalizar cualquier opacidad del

El Banco Central eligió el silencio durante meses sobre el destino de parte de sus reservas en oro, y ese silencio tuvo un costo político. Cuando la información finalmente llegó al Senado de la mano del propio Santiago Bausili, el traslado de lingotes al Banco Internacional de Pagos en Basilea ya había germinado como sospecha en el imaginario opositor. La transparencia tardía rara vez es inocente a los ojos de la política. El argumento técnico del BCRA es sólido en sus propios términos: mejorar la calidad certificada del oro es una práctica estándar en la gestión de reservas internacionales. El problema no es la decisión sino la arquitectura de comunicación que la rodeó. Una operación de esta naturaleza, sobre activos soberanos, demanda proactividad institucional, no explicaciones reactivas ante un cuerpo legislativo que ya llegó con las preguntas cargadas. La oposición, por su parte,