martes, 8 de septiembre de 2026
 
 
     
Malvinas bajo Milei: soberanía en retroceso o reset estratégico

La política exterior libertaria sobre las islas genera alarmas entre especialistas: hay puntos ciegos en cada anuncio oficial que merecen escrutinio.

La gestión de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas no es inocua ni neutral. Cada movimiento en esa dirección arrastra consecuencias geopolíticas que el gobierno parece subestimar o, en el mejor de los casos, no termina de dimensionar públicamente. El abogado Jerónimo Guerrero Iraola lo sintetizó con una etiqueta que incomoda: 'galtierazo'. La comparación no es caprichosa. La analogía con Galtieri no apunta necesariamente a la aventura militar de 1982, sino a algo quizás más estructural: la tendencia a tomar decisiones de alto impacto sobre soberanía sin arquitectura diplomática sólida detrás. En el caso de Milei, el riesgo no es una guerra, sino la erosión silenciosa de posiciones históricas que Argentina sostuvo durante décadas en foros internacionales. Cada 'vertical' anunciada por la Casa Rosada en materia de Malvinas exhibe, según el análisis especializado, zonas de ambigüedad