martes, 8 de septiembre de 2026
 
 
     
Marcos Juárez, el laboratorio donde el peronismo ensaya su rearmado

Un municipio cordobés se convirtió en termómetro político: el PJ celebra un triunfo local como señal de reconstrucción nacional de cara a 2027.

El peronismo ganó en Marcos Juárez y salió a leer el resultado con telescopio nacional. La victoria en un distrito cordobés de peso medio se transformó, casi de inmediato, en materia prima para el relato de la unidad: una narrativa que el PJ necesita con urgencia pero que aún no tiene arquitectura sólida ni conducción visible. El diputado Guillermo Michel opera como uno de los voceros de esa construcción. Su lectura del triunfo local como "señal de unidad" revela más sobre el estado de ánimo interno del peronismo que sobre una estrategia real: cuando una fuerza política necesita victorias municipales para demostrar cohesión, el diagnóstico implícito es que esa cohesión todavía no existe. El horizonte es 2027 y el peronismo enfrenta tres problemas simultáneos: ausencia de liderazgo nacional claro, fragmentación territorial y un gobierno de Milei que, pese a su desgaste, mantiene