sábado, 5 de septiembre de 2026
 
 
     
Malvinas como presión: cuando la causa llega desde afuera del poder

El anuncio de sanciones a petroleras en las islas expone que la agenda soberana no nació en el gobierno, sino que fue forzada por la presión pública.

El gobierno de Javier Milei anunció sanciones contra empresas petroleras que operan en las Islas Malvinas sin autorización argentina. La medida, presentada como un gesto de firmeza soberana, llega sin embargo tarde y bajo presión: no como resultado de una estrategia diseñada desde el Ejecutivo, sino como respuesta reactiva a una demanda social que el oficialismo no supo anticipar. Edgardo Esteban, escritor y veterano del conflicto de 1982, encarna esa presión. Su figura resume la tensión entre una causa que la sociedad argentina mantiene viva y un Estado que históricamente la administra según la conveniencia política del momento. El problema no es el anuncio en sí, sino su lógica: Malvinas aparece en la agenda cuando algo obliga a ponerla, no como eje permanente de política exterior. El kirchnerismo, el macrismo y ahora La Libertad Avanza repiten el mismo patrón: gestos puntuales que