lunes, 11 de noviembre de 2019
   
 
14/12/2016
     
Principios o realidad

"El Gobierno debe dar señales" dijo hoy Pichetto. Opositores y oficialistas le solicitan al Ejecutivo consensuar Ganancias y un acuerdo macro con Gobernadores y Gremios. Dudas sobre la decisión. Reivindicación de Peña por parte del Presidente.

 El jefe de los senadores del FPV fue muy gráfico esta mañana "La pelota está del lado del Gobierno".  La cuestión es saber si el Ejecutivo acepta algun acercamiento con la oposición tras la media sanción del Impuesto a las Ganancias en Diputados o repite la estrategia de la semana pasada cuando facilitó el acuerdo de Sergio Massa con el kirchnerismo.

 El día de ayer tuvo dos mitades. En la primera las señales no eran para nada favorables a algún tipo de negociación. Primero la foto del Presidente con Peña, Quintana y Lopetegui . Después la pública reivindicación de los tres en su exposición del Centro Cultural Kirchner: "Ellos son mis ojos, son yo". El mensaje  era mas doméstico que externo.  Los cuestionamientos a la Jefatura de Gabinete empezaron hace mucho de la mano de Emilio Monzó y  luego se sumaron  un par de ministros y mas diputados y senadores. Propios y particularmente de la UCR. No fue casualidad que mientras el Presidente elogiara a los privilegiados integrantes de su mesa mas chica, Mario Negri dijera "Es imprescindible un acuerdo, con esta situación perdemos todos y nadie gana". El cordobés había sido la semana pasada uno de los que menos compartió la estrategia de ausentarse de cualquier discusión por Ganancias y cederle todo el escenario parlamentario a renovadores y peronistas. 

 Por la tarde la situación se modificó. Cuentan de un llamado del propio Mauricio Macri a MIguel Pichetto, estuvo trabajando horas Rogelio Frigerio con los Gobernadores, Alberto Abad tradujo en números concretos los riesgos del proyecto para las provincias y Jorge Triaca habló en varias oportunidades con  distintos referentes gremiales.

  Si en materia económica el Macri mas auténtico está mas cerca de Sturzenegger que de Prat Gay, también está muy claro que en cuestiones políticas sintoniza mas fácil con Peña y Durán Barba que con Monzó, Pinedo, Negri, Frigerio u otros dialoguistas. La causa principal fue explicada largamente por el ecuatoriano: "La gente nos visibiliza cómo lo nuevo, un acuerdo con ellos nos asimila de inmediato con lo viejo, nos liga con el pasado". El análisis en tiempo de campaña fue impecable. Lo sostuvieron a capa y espada y tuvo los mejores frutos. Nadie sabe, claro está, si la misma receta es aplicable a la gestión.

  Los militantes del diálogo están convencidos que está realidad es muy diferente. Mas aún, plantean que una instancia de gobernabilidad conjunta debió ser planteada mucho antes, en tiempos de bonanza. Ahora los corre la urgencia y la oposición ya pone mas condiciones. Ejemplifican con el modelo de María Eugenia Vidal en Buenos Aires y agregan una cuestión principalísma: "La dureza siempre es riesgosa, pero mas factible si la economía te acompaña y en esa materia estamos claramente en deuda."

 Principismo o realidad. El gobierno está eligiendo ahora y Pichetto espera.