miércoles, 20 de noviembre de 2019
   
 
12/12/2016
     
Estrategia confusa

El Gobierno pretende ahora en el Senado lo que no discutió en Diputados: Atenuar o postergar ganancias. Números complicados. La rectificación de Michetti. Gobernadores testimoniales. La repercusión en Buenos Aires.

 El Ejecutivo buscá dialogar con Pichetto y trajina celulares varios de distintos Gobernadores tratando que el Senado no apruebe Ganancias tal cómo vino del Senado. Comprensible si considera que el proyecto votado en conjunto por trece bloques opositores agravará el déficit fiscal previsto y complicará inversiones previstas cómo en el caso de la minería.  Lo que resulta muy extraño, sin embargo, son las dos decisiones de la semana pasada en la Cámara Baja:  

                                                 a) Proponer el debate de un tema tan sensible sin los votos necesarios para imponer la postura oficial

                                                  b) Declinar cualquier  negociación en comisiones  que permitiera un acercamiento con el massismo y elegir solo el efecto mediático de la foto conjunta del FR y el FPV.

  La apelación a buscar modificaciones partiendo  del respaldo de algunos Gobernadores tampoco arrancó bien. Gabriela Michetti dijo con demasiada urgencia "Si la ley sale el Presidente la veta".  Apenas habló Senadores de todos los bloques señalaron lo mismo: "Si la decisión está tomada ni me llamen. Paguen ustedes solos el costo político" Horas después tuvo que relativizar su frase. El Gobierno sabe que debe buscar una salida menos confrontativa.

  El camino elegido el fin de semana, a las apuradas, es tratar de convencer a los Gobernadores para que los Senadores modifiquen o rechacen el proyecto. Tiene lógica. Ganancias es coparticipable y las provincias recibirán menos fondos, pero sucede que en muy pocos casos los mandatarios tienen algún peso específico sobre hombres y mujeres de la Cámara Alta.

  Santa Fe es un ejemplo. Miguel Lifschitz no comparte la ley pero  los Senadores de la provincia son Omar Perotti , María de los Angeles Sacnum ( PJ)  y Carlos Reutemann. Este podría votar con el Gobierno, pero también es cierto que su relación personal con el Socialismo es muy mala,

  María Eugenia Vidal es otro caso. Los representantes son  Juan Manuel Abal Medina, María Laura Leguizamón (PJ) y Jaime Linares (GEN Stolbizer) Puede la Gobernadora pedirle a alguno que vote contra lo que viene de Diputados convalidado por 13 bloques distintos)

  Formosa, Santa Cruz, La Pampa y San Luis son un capítulo aparte. Nunca hubo un diálogo fluído con Insfran o Alicia Kirchner, pero los casos de Verna y Alberto Rodriguez Saa eran distintos. Sin embargo, diferencias con el primero por la Ley Electoral y con el puntano por la detención de Milagro Sala enrarecieron el vínculo y hoy no hay margen para ningún pedido.  Mario Das Neves  (Chubut) se anota en el mismo grupo tras su malestar con el Ejecutivo por la modificación de políticas sobre los puertos patagónicos.

  Puede haber alguna buena noticia para el Gobierno por el lado de Misiones o Neuquen, pero muy lejos de conformar un número que ponga en peligro la mayoría del bloque de Pichetto. El salteño Rodolfo Urtubey anticipó esa mañana que votará en General el proyecto que viene de Diputados y con modificaciones algún  articulado en particular. Esta posibilidad puede ser la mejor para el Ejecutivo. Si este es el resultado final el proyecto debe volver a Diputados y los tiempos serían muy acotados para la aprobación de la ley.  Se resuelve entre mañana y pasado. Mas allá de lo que pase  nadie entiende todavía porque se resignó la pelea en Diputados -son  primera minoría - para intentar un salvataje de urgencia en el Senado donde el PJ triplica al bloque de Cambiemos.