lunes, 11 de noviembre de 2019
   
 
05/12/2016
     
Macri: Basile o Guardiola

Seguir igual o cambiar, debate principal de Chapadmalal. Monzó y otros piden urgente rectificación de rumbos. El Presidente ratifica estilos y fórmulas que lo condujeron a la victoria. Presente y pasado. Campaña y gestión. Riesgos y dudas.

 Nueve de cada diez metáforas políticas de Mauricio Macri son futboleras. En la intimidad explica que evita la concentración de poder en un solo Ministro de Economía porque "yo se lo que es lidiar con megaestrellas cómo Maradona o Riquelme". Hablando de aciertos y errores recuerda cómo antes de Bianchi se intentó con Bilardo y Veira. Martín Palermo es otro abonado hablando de esfuerzo y entrega.

  El retiro del fin de semana en los hoteles icono del peronismo de los 50´ también estuvo rondando la pelota. "Monzó está influenciado por el micro clima de la política" dijo Macri cuando lo consultaron por la seguidilla de declaraciones del Presidente de la Cámara de Diputados, que criticó con dureza el aumento de tarifas, pidio sumar peronistas al gabinete, relativizó la importancia del timbreo cómo estrategia política electora y redujo el rol de Durán Barba a un comunicador "part time".


  El Presidente de la Nación no compartió tiempos de gestión con Alfio Basile en Boca. Llegó cuando él se iba para asumir su primer mandato en la Ciudad.  El "Coco" ganó un par de campeonatos importantes y tuvo un alto rendimiento colectivo pero no fueron contemporáneos. Tampoco Macri lo tuvo bajo su tutela a Pep Guardiola pero habló siempre con admiración del catalán y participó activamente de la visita que hizo hace un tiempo al país el hoy técnico del Manchester City. 

 Basile y Pep son feligreses de dos cultos distintos. El primero dijo siempre "equipo que gana no se toca", precepto que no le pertenece en exclusiva en el mundo del fútbol: "Quiero que el equipo salga de memoria. Que  sepamos quienes son los volantes y cuáles los marcadores centrales. Para Basile "de memoria" significa  conocimiento pleno del otro, fluidez, que la idea está ensayada y aprendida.

   Guardiola es "Pep" porque en el medio de su enorme éxito con el Barcelona de Messi, Xavi, Iniesta y demás dijo "Hay que cambiar. Hay que hacerlo siempre porque para seguir ganando tenés que sorprender. Si te repetis, el otro aprende a conocerte y te termina ganando." No solo lo dijo, también lo hizo. Lionel Messi jugando a veces de punta, otras retrasado y muchas arrancando por derecha fue solo un ejemplo de lo que intentaba: Siempre sorprender. Cambiar incluso en la victoria.

   Mauricio Macri hoy ni se acuerda del catalán. Es Basile puro. Para que cambiar si este equipo me llevó a la victoria mas novedosa de la política argentina de los últimos treinta años? Porqué no ratificar mi confianza en Marcos Peña y Durán Barba si con su receta resistimos todos los intentos de la política clásica que nos pedía acuerdos con Massa o el Peronismo?

  Todo razonable. La cuestión es que para los críticos del presente la situación es incomparable: esto no es una campaña electoral, no gobierna el kirchnerismo y el traje oficialista les pertenece. El cambio de escenario no termina acá. El primer año de gracia de todos los gobiernos ya pertenece al pasado, muchas ilusiones se desvanecieron y el rol del PJ, Massa, Bossio y los gobernadores será de una aspereza mucho mayor. Por eso Monzó dice : "Cambiemos que se está a tiempo porque lo que viene será mas difícil" Guardiola estaría plenamente de acuerdo.  Basile y Macri piensan diferente. Ellos hasta aquí "mueren con la suya".