miércoles, 20 de noviembre de 2019
   
 
30/11/2016
     
Triple apuesta

Con el debate sobre Ganancias en Diputados el Gobierno tiene tres desafíos: No perder la votación, escapar de un mayor desfinanciamiento y evitar que Sergio Massa se convierta otra vez en pieza clave de la negociación.

 Había malestar ayer en el massismo. El Gobierno, de manera inteligente, abrió  una puerta de negociación con el Bloque PJ de Diego Bossio y el Frente Renovador perdió centralidad en el debate. Pablo Kosiner, diputado salteño, señaló sin embargo que pese a su diálogo con el oficialismo ellos no están de acuerdo con el proyecto del Ejecutivo.

  Los problemas del Gobierno son económicos y políticos. No pueden aceptar la propuesta de Massa porque no tienen recursos fiscales para sostenerla pero  tampoco tienen el número necesario para imponer su propio proyecto. La idea es emitir dictamen mañana jueves, mas allá de las diferencias. Hasta aqui no parece sencillo.
 
  La primera incomodidad del Gobierno en el tema es aquella promesa de campaña de "eliminar el impuesto a las ganancias que pagan los trabajadores". Fue el principal punto de apoyo en el contacto previo a las elecciones entre Mauricio Macri y Moyano. El camionero encontraba una ventanilla atenta para un reclamo nunca escuchado por CFK. Hoy considera que es de incumplimiento imposible pero la cuestión sigue siendo prioritaria en la agenda gremial.

 Sergio Massa en cambio dice que el piso se puede elevar de manera considerable gravando a las mineras, los compradores de dólar futuro en diciembre pasado, el juego y la tenencia de activos financieros. Luciano Laspina relativiza la propuesta: "Quienes no quieren impuestos en la minería son los Gobernadores afectados (San Juan, Catamarca, Salta, La Rioja), el juego ya paga en las provincias y las otras dos propuestas no alcanzan a ser significativas en materia de recaudación". En este sentido hay además otros dos reparos por parte del Gobierno. Alvaro González dice : "Podemos poner un tope de $ 1.500.000 para quienes licitaron Lebac, pero que pasa si alguien tiene $ 15.000.000 y divide sus depósitos en diez, como controlamos?"  No es la única cuestión. Muchos que apostaron en el Gobierno al blanqueo que todavía no terminó indican "No es la mejor señal que hayan declarado ayer los bienes que tenían en negro y hoy  le votemos un nuevo impuesto no previsto"

  El Presidente tratará hoy de acordar algunos de estos puntos con los Gobernadores, que están particularmente interesados en que no baje la recaudación del estado nacional porque Ganancias es coparticipable. Las coincidencias no deberían extrañar, pero hay aparecen los reclamos de la CGT: "Lo que pasa con las provincias no es nuestro problema. La plata la ponemos nosotros y hay una promesa de campaña": La eterna historia de la manta corta nunca termina.

   Tratando de buscar un punto medio en las negociaciones, indican, el Gobierno aceptaría reformas que permitan gravar el juego con un mayor porcentaje y también cambios en los activos financieros.  Prat Gay y Abad pueden no estar de acuerdo con esta flexibilidad pero lo político condiciona mucho. Cambiemos tiene que buscar imperiosamente algún punto de acuerdo con la oposición. No habría peor escenario que una derrota frente al FR y el FPV.  La última alternativa parece lejana, pero también es cierto que la relación del Gobierno y Massa se enrareció aceleradamente en los últimos tiempos. Del "ventajita Massa" que le dedicó Mauricio Macri al diputado de Tigre a los presagios de Roberto Lavagna "esto puede terminar de manera caotica" poco bueno ha pasado entre oficialismo y oposición. Elisa Carrio también ha aportado lo suyo "No importa que Malena llore si Massa robó" fue lo de ayer. Graciela Camaño  tampoco respondio suave "Ella es cómo Goebbels". Pueden ser los fuegos de la política, pero también es cierto que no ayudan nada en el medio de una negociación muy difícil donde el Gobierno pretende tener el mejor costo fiscal posible y no sumar una nueva derrota en la Cámara.