domingo, 17 de noviembre de 2019
   
 
23/11/2016
     
Razones encontradas

Macri contra los convenios colectivos "del siglo XX". Respuesta de Schmid. Argumentos de peso para el Ejecutivo en algún caso. Antecedentes válidos en la respuesta de la CGT. Los problemas del año que viene.

   El modelo de referencia del Presidente cuando se refirió ayer  en el encuentro anual de la UIA es el acuerdo que intenta cerrar de manera personal con los petroleros privados para acelerar la explotación de Vaca Muerta. Las negociaciones están avanzadas y entre otros items se eliminan las horas taxis: dinero percibido por el tiempo que demandaba el traslado hacia los campos. La propuesta del Gobierno y las empresas avanza por un dato incuestionable de la coyuntura: el precio del barril no supera hoy los 50 dólares y en el momento del convenio estaba en 65. Cerca de Jorge Triaca indican que podría haber alguna solución parecida en Sanidad y algún otro sindicato. En el caso del gremio de Daer resulta llamativo porque la falta de enfermeros es una falencia crónica del sistema de salud público y privado de la Argentina. Habría que ver cómo se compatibiliza la imperiosa de necesidad de auxiliares médicos con salarios a la baja pero todavía no se conocen mayores detalles.

 La respuesta de Juan Carlos Schmid fue inmediata "Decir que es necesario modificar los convenios laborales para facilitar inversiones es una falacia y va a contramano de la historia reciente y la de los noventa. Desde el 2003 en adelante el país creció por lo menos un lustro a tasas chinas con la plena vigencia de estas leyes, nunca fueron un problema. Por el contrario Menem desreguló todo y terminamos con un 25 % de desocupados. La economía no funciona, no arranca por otros temas y de eso debe hacerse cargo el Poder Ejecutivo"

  No fue lo único que dijo "Antes de meterse con el salario de los trabajadores sería bueno que revisaran la eliminación de las retenciones al campo y las mineras. No puede ser que siempre la primera decisión ante una crisis sea afectar el bolsillo de los que menos tienen"

  Lo mas llamativo de lo señalado por el Presidente fue el momento elegido. Precisamente hoy comenzó la segunda ronda del diálogo entre el Gobierno, empresas y sindicatos pedido y tutelado por la Iglesia. Sus palabras solo generaron rechazo en una conducción gremial que mostró además hace unos dias un original punto de vista común con movimientos de desocupados.

  Previamente hubo otras diferencias entre el Ejecutivo y los sindicatos. La primera  cuando se reclamo limitar el mandato de los secretarios generales, tema absolutamente prohibido para dirigentes con 20 años promedio en la conducción de sus respectivos sindicatos. Salvo Facundo Moyano a ningún otro, sea CGT o CTA , se le ocurre discutir este punto en ninguna mesa de negociación.  La otra al plantearse  algún tipo de techo para la negociación paritaria "No tiene sentido el pedido.  Es una negociación de partes donde el Gobierno solo debe convalidar lo acordardo por los trabajadores y la patronal"

   Adecuación de convenios laborales y actualización de leyes con 50 años de vigencia o mas. El planteo de modernización del Gobierno puede ser razonable pero el momento es  el menos indicado. Datos oficiales muestran que en menos de un año hubo 130.000 despidos registrados y se calcula mas del doble entre los trabajadores sin relación de dependencia expresa.  Lo único que creció fue el empleo público y la anunciada eliminación del impuesto a las ganancias se ha transformado en una de las principales promesas incumplidas.  En este marco, con recesión y caída del consumo, proponer mas ajuste sobre el salario del los trabajadores solo significa apresuar la posibilidad de una confrontación mayor.