domingo, 17 de noviembre de 2019
   
 
08/11/2016
     
Parate

Mas allá del resultado Clinton - Trump está detenida la nueva convocatoria al diálogo social entre el Gobierno, empresarios y dirigentes gremiales tutelado por la Iglesia. La proxima marcha conjunta del 18 de este mes de la CGT junto a los movimientos sociales impone un freno. Expectativas por esta cita.

 El mes pasado se determinó que en los primeros dias de noviembre se iba a concretar la segunda reunión del Diálogo Social tripartito entre Gobierno, empresarios y Sindicatos. Lo previsto era seguir avanzando en la instrumentación de un  Bono que repare parte del poder adquisitivo perdido por los trabajadores durante el año.  Hoy ese encuentro está demorado y sin fecha por dos motivos:

    a) Convocatoria del 18. Para ese dia los movimientos sociales (Barrios de Pie, Movimiento Evita, Corriente Clasista y Combativa) están citando para una marcha de la que también participarán la CGT y la CTA.  El triunvirato de Schmidt, Acuña y Daer ha logrado evitar el llamado a un paro general cómo pedian Sergio Palazzo, Pablo Moyano y otros pero no está en condiciones políticas de automarginarse de esta marcha por varias cuestiones:

      1--- Tienen buen diálogo con los representates de los trabajadores informales y la decisión de acompañarlos era previsible.

      2--- Participar significa también un gesto importante para sectores internos que reclaman una oposición mas confrontativa con el Gobierno

      3--- La anterior marcha de la CTA fue masiva y no hay disposición para ceder mas espacio en la ocupación de la calle.

      4--- Tomaron nota del reciente mensaje del Papa en el encuentro con dirigentes sociales donde fue muy crítico de procesos económicos que conducen a la exclusión y la marginalidad

    
   b) Dudas empresarias y en las provincias sobre el Bono y su financiación.

      Mas allá de la magnitud de la marcha del viernes 18,  el pago extra que imaginó el Gobierno como forma de paliar la situación social y evitar a la vez la reapertura de paritarias continúa en aprontes . El avance mas significativo parecía darse en la negociación con UPCN. Cobrarían $ 3.500 aquellos empleados de inferior  escalafón  (ingresos menores a  $ 12000) para ir decreciendo el aporte extra a medida que los sueldos fuesen mayores. Los salarios por debajo de $46.000 percibirían  $ 2000 y nada quienes superen dicho tope. Esta negociación parecía muy avanzada pero todavía no se comunicó oficialmente nada. También esta demorado el anuncio hasta saber si ganó Hillary o Trump?
     
   Cualquier otra gestión por el tema está muy complicada. Buenos Aires insiste en que no tiene recursos y a cambio ofrece una apertura de paritarias para discutir un aumento de menos del  3%. Salta parecía muy encaminada pero los docentes le comunicaron a Urtubey que sus reclamos estaban por encima de las previsiones del Ejecutivo.  Capital Federal tiene recursos para pagar pero no quiere despegarse de la negociación del Gobierno nacional. El resto, espera y mira. Según fuentes oficialistas son 8 las provincias que ya aceptaron el pago pero publicamente lo que prima es el silencio.

  A nivel privado el panorama es similar. Los datos de setiembre, con caída en las ventas de cemento y  merma de la  actividad industrial, desinflaron expectativas.  Las PYMES siguen ratificando que no están en condiciones de afrontar ningún pago extra y la UIA  rechaza cualquier compromiso global : "Cada sector verá lo que puede hacer. Algunos podrán pagar, pero en este contexto no se puede reclamar de ningún  modo un compromiso general"

   El diálogo que comenzó con expectativas hace un mes no está caído ni mucho menos pero la instrumentación  de las soluciones no resulta sencilla. Seguramente habrá un nuevo encuentro antes de fin de mes y algún avance deberá ser registrado. Tampoco falta tanto para fin de año. Para ese momento el Gobierno pretende calma social y los gremios alguna respuesta concreta a sus reclamos.