lunes, 11 de noviembre de 2019
   
 
01/11/2016
     
Presión

La conducción de la CGT va hoy al Congreso para exponer sus diferencias con el proyecto oficial sobre la participación del capital privado en la obra publica. La incomodidad de Amadeo. El reclamo por el bono. La suerte del diálogo social en juego.

 El Gobierno no tiene paz en el Congreso. Los fantasmas de ayer se cristalizan ahora. La semana pasada en  Diputados la oposición votó el regreso a comisión de la ley que habilita la inclusión de capital privado en emprendimientos públicos pero se esperaba un acuerdo entre las partes para los próximos dias. Massa y Bossio enviaron señales en ese sentido. Sin embargo la negociación se ha complicado.

  Hoy tiene cita la conducción de la CGT (Schmidt, Daer y Acuña) acompañados por otros dirigentes de gremios industriales. El objetivo de su visita, es alertar sobre la posible afectación del "empleo argentinto". La primera reacción corrió por cuenta  de Eduardo Amadeo. "Vamos a escucharlos y este Congreso acepta modificaciones de manera permanente, pero también es cierto que hay actitudes que no se terminan de entender. Este proyecto es vital para el crecimiento del empleo, para el ingreso de capitales imprescindibles para el desarrollo y no está muy claro el motivo del reclamo"

  El interés de la conducción obrera no sería solo lograr modificaciones en la ley. Saben que el proyecto es impulsado particularmente por el Ejecutivo y por lo tanto consideran que es una buena oportunidad para resolver con el Gobierno otros dos temas sin respuesta: Ley antidespidos y precisiones sobre el Bono de fin de año. 

   La primera ya fue votada en el Congreso pero vetada por Mauricio Macri y ahora insistirían con su aplicación. El segundo punto se refiere a la creciente atomización que existe en el sector público y privado sobre pagarlo o no y con que recursos.  Salvo muy pocas provincias y algunas empresas  grandes el resto ha señalado masivamente que no hay recursos para ningún pago extra de fin de año.

  Mas allá del resultado de la reunión de hoy entre la CGT y los legisladores - hay respuestas que no estan a mano  ni siquiera de los oficialistas- el massista Daer manejó un tono de advertencia dura "Estamos en el marco del diálogo social, hay una reunión prevista para los próximos dias y pretendemos soluciones que eviten su fracaso"

  La condicionante visita de la central obrera incomoda al oficialismo porque el diálogo por este proyecto parecía encaminado con el FR y el Bloque PJ. Ahora aparecen cuestiones extraparlamentarias y además los antecedentes no ayudan. En este complejo año legislativo, en circunstancias parecidas, los bloques opositores mayoritarios siempre terminaron alineados detrás de los reclamos cegetistas.