martes, 17 de octubre de 2017
   
 
14/10/2016
     
El espejo

La extrema cautela reivindicativa de la CGT y la prisión del "Caballo" Suárez son parte de un mismo proceso o apenas una casualidad?

  En el día de ayer cuatro gobernadores dijeron que no están en condiciones de pagar a sus estatales el bono reclamado por la central obrera al Gobierno: Miguel Lifschitz (Santa Fe), Alberto Weretilnek (Rio Negro), Domingo Peppo ( Chaco) y  Mario Casas (La Rioja). Antes había planteado lo mismo, razonablemente preocupada por la magnitud de su administración,  María Eugenia Vidal y ni hablar de gestiones mas comprometidas cómo Santa Cruz o Tierra del Fuego.

   Andrés Rodriguez (UPCN)  tuvo sobre la situación una mirada muy particular  "Nosotros creemos que la situación se puede encaminar. Sabemos ya de ocho provincias dispuestas a cumplir con lo que estamos acordando"  Públicamente  el único que dijo que podía cumplir con el reclamo ha sido el salteño Juan Manuel Urtubey. De todos modos, que un tercio pueda pagar el bono no parece la solución mas abarcativa. Cual sería la salida para los trabajadores de las 16 provincias restantes? Imagina la CGT un acuerdo parcial dependiendo de la situación financiera de cada territorio?

   No es el único punto sin definición clara en esta prolongada negociación del Gobierno con los triunviros de la Central Obrera mas la próxima participacion de los empresarios. El mínimo del bono se va a a fijar por decreto? Los empresarios grandes, medianos y chicos hasta aquí rechazan cualquier aporte obligatorio. Particularmente las PYMES indican que en mucho caso les resultará imposible. La falta de definiciones multiplica los cuestionamientos de los duros (Pablo Moyano, Sergio Palazzo), de las dos CTA (Yaski y Micheli) y de Juan Grabois (Corriente de trabajadores de la Economía Popular). Este último aglutina a los informales  y sin relación de dependencia. Por supuesto que su posición no es definitoria en el seno de la CGT, pero también está claro que es un dirigente de diálogo permanente con el Papa Francisco.

   La notoria voluntad negociadora de la CGT, explican, obedecería al auxilio económico recibido por las Obras Sociales, al diálogo continuo que tienen  y a la siguiente lectura política de la coyuntura: El gobierno, pese a los problemas, tiene un aceptable nivel de respaldo en la sociedad y de ningún modo les interesa  aparecer cómo poniendo trabas en la gestión. 

   Los tres son argumentos entendibles. Sin embargo, algunos criticos del poco nivel de conflictividad demostrado ante la notoria pérdia del nivel adquisitivo de los salarios, expresan otro punto mas sensible: "La detención del "Caballo" Suárez  fue un disciplinador notable. Era un tipo muy poderoso, amigo del Papa y esta preso tapado de causas judiciales con un montón de pruebas en contra. A todos les espanta un escenario  parecido"