lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
13/10/2016
     
Efecto Lousteau

Mas que un homenaje. El recordatorio de Hipólito Yrigoyen por parte de los radicales porteños, la Coalición Civica, Ocaña, socialistas y seguidores del Embajador argentino en USA es ya una complicación de peso para el Gobierno nacional. Aliados díscolos. La capital cómo vidriera. El rol de Massa.

  Siempre estuvo claro que la gestión del Embajador argentino en EEUU iba a ser breve. Tal vez Macri imaginó otra cosa pero desde las cercanías de Lousteau lo señalado iba en sentido contrario. La propia Carla Peterson - cuentan- también imaginó el destino diplomático como transitorio. Lo obsevado esta semana ratifica que lo que viene estará mucho mas cerca del Obelisco porteño que de Washington.

   La muy peleada elección pasada  frente a Horacio Rodriguez Larreta hizo que el objetivo de una segunda oportunidad fuese una constante. El ex Ministro de Economía se reunió consecutivamente entre miércoles y jueves con el Presidente, el Jefe de Gobierno porteño y la Gobernadora de Buenos Aires. De las dos primeras reuniones se sabe poco, pero en ambos casos les habría comunicado su decisión de volver pronto y ser candidato a diputado el año que viene. Lo hablado con María Eugenia Vidal fue menos reservado y allí se le planteó lo previsible: Las elecciones que vienen son clave y  hay que apoyar al Gobierno. El 2019 es otra cosa y  no hay ningún problema para pelear por la ciudad.

  Lousteau no tuvo ninguna respuesta contundente. Sabía que este iba a ser el planteo pero nada indica que lo comparta. Es el Embajador en USA, no un dirigente de la oposición, pero él y su gente suponen que no hay 2019 sin 2017.  El homenaje a don Hipólito Yrigoyen, motivo ideal para este retorno pasajero, fue organizado de manera conjunta por el radicalismo de Capital, los socialistas, la Coalición Civica, Graciela Ocaña y su partido. La gente de Carrió es muy prudente ante la opción de repetir la fórmula con Fernando Sánchez que tanto preocupó a Rodriguez Larreta: "Tiene que definirlo Lilita" dijeron. La UCR de la ciudad,  en cambio,  está mucho mas inclinada a volver a apoyar de manera explícita su candidatura. El nosiglismo es parte decisiva del armado y ve una oportunidad como nunca en años de recuperarse electoralmente.  Hay además un elemento no menor que ayuda en el impulso: La convivencia con el PRO a nivel nacional les deja un permanente gusto a poco. Su participación en la gestión cuesta que supere lo declarativo. Porqué no trabajar a fondo por un candidato propio y muy buena intención de voto?

   El Embajador candidato en la ciudad por fuera de Cambiemos es un serio problema para Rodriguez Larreta y Macri. Hoy el oficialismo no tiene ningún nombre competitivo para enfrentarlo. Y además hay otro inconveniente que plantea cualquier consultora: El PRO crece rápido cuando tiene como adversario a un opuesto absoluto. Vidal cóntra Aníbal, por ejemplo. O en la ciudad diferenciarse de Guillermo Moreno. Lousteau es distinto. No grita, no lo mancha la corrupción y maneja en detalle todos los números de la administración de la ciudad.

  La gestión conjunta Macri - Rodriguez Larreta cumple una década el año que viene. El desgaste es natural y afrontarlo será otro desafío para el oficialismo. Rosendo Fraga apunta un dato mas sobre las eventuales posibilidades de Lousteau : "La ciudad generalmente vota distinto a lo que sucede en el resto del país. Durante ocho años gobernaba CFK y la gente elegía a Macri. En este caso no sería ilógico buscar también  una opción diferente a la propuesta nacional"

   La muy posible decisión de la candidatura propia, todavía no resuelta pero avanzada, no será el único problema electoral para el oficialismo: La provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe son  otros tres lugares decisivos con problemática similar.