miércoles, 20 de noviembre de 2019
   
 
21/09/2016
     
La explicación

Una señal hacia la Argentina, donde propios y ajenos cuestionan el acuerdo con Gran Bretaña anunciado por Malcorra, precipitó la declaración de ayer del Presidente sobre su diálogo con la Primera Ministra Britanica por la Soberanía de las islas.

  "Si, hablamos de Soberanía"  dijo Mauricio Macri  tras un breve encuentro casual con Theresa May y explotaron  los portales de noticias.  Gran Bretaña, recordamos, se niega a un mínimo tratamiento del tema desde hace décadas. Pasó una guerra, varios gobiernos de signo diferente en ambos paises y la situación resulta inmodificable. Ahora, sin ningun camino previo que avizorara esa posibilidad, llegaba la gran novedad.

   La noticia duró menos que un fósforo.  Mariano Obarrio de La Nación contó hoy que el Gobierno debió salir con "desesperación" a aclarar lo dicho por el titular del Ejecutivo con el vocero Iván Pavlovsky distribuyendo un texto redactado de apuro por la Canciller. En el mismo explica que la intención de nuestro país es "hablar de todo, también de soberanía"  en alguna futura reunión pero todavía no hay ninguna fecha prevista y "tampoco alguna hoja de ruta en ese sentido"

   Desde la incomodidad que produjo el hecho,  en Gobierno dan una explicación parcial que obedece a otra decisión política muy cuestionada por propios y ajenos en el Congreso.  El Presidente habría hablado explícitamente de "Soberanía" para dar una señal interna hacia Carrió, la UCR y el FPV.

  Recordamos que la Canciller dio a conocer primero un acuerdo - que luego se relativizó - por el cual Argentina y Gran Bretaña resolvian:

    1) Reanudación de vuelos entre la isla y el continente

    2) Posibilidad de ADN a restos de soldados argentinos muertos en la Guerra del 82

    3) Regreso de la explotación pesquera en la isla.

    4) Habilitación de nuevas exploraciones petrolíferas en la costa malvinera.

     Hay otros puntos que integran lo que intentaba ser un primer acuerdo pero estos son los sustanciales y también la causa del malestar de radicales, la Coalición Civica y el FPV.  Las objeciones, también señaladas por Veteranos de la guerra obedece a dos cuestiones centrales:

    a) No se menciona nunca la palabra Soberanía.

    b) La mayoría de lo acordado es favorable a Gran Bretaña. Ellos querían la reanudación de vuelos y abogaban por reanudar exploraciones de pesca e hidrocarburos.  "Nosotros podemos buscar petróleo en el Mar del Norte?" preguntó Daniel Filmus haciendo referencia a la falta de reciprocidad en el convenio.

   En disconformidad con estos pasos de Cancillería, Elisa Carrió habilitó hoy  un pedido del FPV para tratar el tema en la Comisión. La UCR también pretendía citar a la Canciller pero en privado. Hoy era posible que concurriese el número dos del Ministerio.  El propio Federico Pinedo dijo ayer "no creo que viaje Malvinas mientras el pasaporte me lo tengan que firmar los ingleses, no me gusta"

   Atento a este clima,  el Presidente habría tratado de enmendar los cuestionamientos propios y ajenos al texto de Malcorra y por eso dijo que había hablado de Soberanía con la Primera Ministra britanica. Es posible. Pero las buenas intenciones no borran errores y desprolijidades. Malvinas no es un tema para ensayo y error. Y tampoco un tema de esta magnitud se comunica de esta manera: al paso y casi sin medir ulterioridades. 

  Mauricio Macri dijo lo que dijo y el periodismo lo transmitió de inmediato, cómo corresponde. Pero también es cierto otra cuestión elemental. Si al lado de lo dicho por el Presidente no estaba la firma de Theresa May suscribiendo lo mismo, todo podía resultar muy efímero.  Asi pasó. Por eso la desesperación. El yerro diplomático estuvo mas allá de cualquier posible explicación doméstica.