miércoles, 20 de noviembre de 2019
   
 
23/08/2016
     
Choque de modelos

Nueva conducción sindical. "No somos China" avisó Caló en su despedida. El Presidente cuestionó antes el ausentismo y la sobredosis de justicia laboral. El diálogo de los gremios con otras organizaciones sociales.

    La agenda mas urgente parecía estar cubierta por Tarifas, Audiencia Pública, Inflación y algún otro tema de coyuntura pero el Presidente introdujo ayer cómo novedad la relación con los Gremios. Por la tarde estaba prevista la asunción de Daer, Schimidt y Acuña y antes, desde Sarandí, Mauricio Macri habló de dos temas históricamente sensibles para la dirigencia gremial: Parcialidades de la Justicia Laboral y ausentismo. No es la primera vez que menciona el primer punto y sobre el segundo se supuso en un comienzo que hacia referencia al gremio Docente, con dos paros convocados para los próximos dias.  La explicación fue otra: es una mirada mas general sobre una encuesta mostrada por Marcos Peña según la cual los lunes faltan a su puesto de trabajo el 20 % de los trabajadores registrados. 


     La respuesta mas puntual estuvo a cargo del metalurgico Antonio Calo "Hoy nos hemos enterado que el supermercado Coto acaba de comprarle a China mas de 50.000 televisores. Claro que son mas baratos.  Allí  no hay aportes sociales, no hay sindicatos ni régimen de ocho horas. El único patrón es el Estado .Nosotros, avisamos, no somos China.  Tenemos una historia de 50 años defendiendo los derechos de los trabajadores "

    Las diferencias de modelo pueden marcar gran parte de lo que viene en materia de discusión política, gremial y económica. El Gobierno supone que salarios a la baja en dólares y mayor flexibilización laboral son indispensables para la llegada de inversiones y creación de trabajo. Los gremios responden que en los noventa la desregulación fue muy importante y sin embargo la crisis del 2001 llegó con un altísimo nivel de desocupacion. También es cierto.

    Niguna posición extrema parece viable. Es inimaginable una sociedad cerrada  al mundo -y cara-  solo para proteger el trabajo argentino y tampoco parece viable intentar convertir  a la Argentina en un país del sudeste asiático. Hay punto medio? Para lograrlo deberían cumplirse dos requisitos:

                                  a)  Los trabajadores entender que en el siglo XXl no se puede discutir aislamiento si o no. Solo debatir que tipo de integracion tenemos. Cuando se gana y se pierde.

                                      b) Los empresarios comprender que la dirigencia gremial argentina tiene un peso político inusual en Latinoamérica. Y  la sociedad una historia mas levantisca  que otras del continente cuando supone que retrocede en sus derechos. Ambos puntos deben ser entendidos si se piensa iniciar una etapa fundacional. 

   En el discurso del presidente fue mas novedoso el momento que el concepto. Hoy el vínculo con el sector laboral no atraviesa su mejor momento: Casi 100.000 despidos, paritarias a la baja, inflación que cede mas lento de lo imaginado. Tal vez en un momento mas floreciente la propuesta podría haber sido recibida con mas entusiamo.

    Otro frase del  fue "hay que producir por lo menos lo que se consume" Tiene razonabilidad, pero choca con la coyuntura. Cómo hace un jóven para producir por lo menos lo que  consume cuando hace cuatro años que la economía no crece,  no se generan nuevos puestos de trabajo y este año la caída del PBI se estima en mas de un 1 %?

    Este es el planteo. El Gobierno imagina que si no desregula no llegan las inversiones y tampoco el trabajo y está urgido por recrear este ámbito. La CGT supone que esa opción es una trampa  donde el trabajo no aparece  y solo se pierden derechos laborales adquiridos. Choque de trenes? Cuando?  Alfonsín eligió confrontar en el 84. El peronismo en todas sus variantes siempre trató de evitar la coalición frontal. Macri que elige?