lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
03/08/2016
     
Divorcio

Gioja, Pichetto y una parte importante del peronismo acelera su alejamiento de la figura de la Cristina Fernández de Kirchner. El dilema de Buenos Aires. Candidaturas decisivas. Riesgos electorales. Las dudas de la ex presidenta.

   
      La conducción  del PJ se encargo ayer de comunicar de manera todavía oficiosa que es INMINENTE  la ruptura con  Cristina Fernández de Kirchner. Durante el fin de semana pavimentaron el camino hacia esa decisión José Luis Gioja y Miguel Pichetto. El primero buscó publicar en Clarín declaraciones suyas diciendo "Así es fácil. Venir cada tres meses, decir algo y volverse a Calafate" y el Jefe de los Senadores dijo por su parte "Me gustaría que los ex mandatarios eviten hablar de temas de coyuntura". Completando el triptico,  el "Chino" Navarro fue consultado sobre la aparición  de CFK en C5N y disparó "Los domingos no veo televisión. Es el dia de series y películas"

      El peronismo oficial dice que habrán de debatir el tema con Gobernadores e intendentes pero que es una decisión tomada: "Las elecciones del año que viene están a  la vuelta de la esquina. Seguir con Cristina es asegurarte que no superás el diez por ciento de los votos"

       La convivencia nunca fue sencilla y siempre en camas separadas. Nunca hubo un idioma común.  Las diferencias iniciales estuvieron referidas a cómo pararse frente al nuevo Gobierno.  La necesidad de CFK de oponerse frontalmente a todo era imposible de armonizar con los intereses concretos de Gobernadores e Intendentes. Ella podía pelearse. Ellos no. A fin de mes hay que pagar sueldos y nunca es bueno estar en guerra con el poder central y dueño de la caja mayor.

    Las historias recientes también generaban su propia grieta. CFK  controló el PJ durante años sin un mínimo espacio para el disenso y a través de referentes propios. Ese esquema solo era posible desde el poder. Hoy la situación es diferente y Gioja planteó una alternativa intermedia  que también pareció impracticable desde el vamos: No queremos echar a nadie. Cristina y el peronismo de Santa Cruz tiene reservado su espacio en la conducción cómo representante de una provincia mas.  

    La propuesta no se instrumentó nunca  y por eso la ruptura es tan previsible. Porque el PJ no acepta la conducción hegemonica de nadie y ella tampoco puede imaginarse solo cómo la delegada número 24. Tormenta perfecta. 

   A Cristina Fernández, asediada por la Justicia, por supuesto que la división no le conviene. La acorrala todavía mas en ese kirchnerismo explícito donde sobresalen La Cámpora y aliados post 2011 cómo Sabbatella, Moreau y el socialismo de Jorge Rivas. Muy leales, pero ella sabe perfectamente que con esto no alcanza para demasiado.

   Sin embargo, la apuesta para Gioja, Pichetto, intendentes y Gobernadores puede tener también riesgos grandes en un peronismo atomizado y sin liderazos claros. La elección del año que viene es distrital y no nacional. En este sentido los rupturistas tienen una ventaja en gran parte de las provincias y un riesgo de peso en la mas importante.

   A favor de los divorcistas, es cierto que la imagen de CFK no es tan decisiva en la enorme mayoría de las provincias y es posible que dirigentes locales puedan ponerse al hombro sus respectivas campañas frente a Cambiemos.  Buenos Aires es otra cosa. Por méritos de CFK y deméritos ajenos. En la provincia la ex tiene una imagen positiva que siempre oscila entre los 30 y 35 puntos. También es cierto que tiene una negativa del 70, pero la fidelidad de los propios es una constante. Estos números no son un tema menor para el anticristinismo. Tienen algún nombre contante y sonante para jugar esa carrera? Hoy no. Y no es una cuestión menor.  Todos son muy razonables cuando explican porqué hay que alejarse de la ex presidenta: ciclo cumplido, polariza la sociedad, llega un t iempo nuevo, es imposible negar el diálogo con Vidal y Macri. Es verdad. Pero que sucede si Cristina Fernández es candidata el año que viene (Senadora o Diputada)? 

   El anuncio llegará en los próximos dias. El PJ comunicará oficialmente que se aleja de la ex presidenta. El aparato que no pudo contra Massa en el 2013 y Cambiemos  el año pasado busca una interlocución propia con el Gobierno de Macri. El año que viene habrá que ver cómo le va en las elecciones y si encuentra esa jefatura política que hoy está vacante.  Para CFK el dato no es bueno, pero también es cierto que nunca estuvo cómoda en estructuras que no pudiese controlar hasta en sus mínimos detalles. Si no es sencillo delimitar ganadores y perdedores dentro del peronismo está claro que la noticia es un muy dato para el macrismo. La división de la oposición siempre es la mejor música para el oficialismo de turno.