martes, 12 de diciembre de 2017
   
 
01/08/2016
     
La otra grieta

CFK pasó por C5N y los elogios fueron de sabatellistas, el radical Moreau o el socialismo de Rivas y González. Silencio PJ. El efecto Massa y el enojo de Delía.

   Lo que sucede con el resultado de su presencia anoche  en el canal de Cristóbal Lopez es el exacto reflejo del desencuentro que vive ella con el peronismo y el PJ con la ex Presidente. Las voces de apoyo pertenecen a su armado casi personal. Aquel Unidos y Organizados surgido después de la muerte de Néstor Kirchner, antes de la elección del 2011 y donde el peso del PJ y algunas organizaciones sociales quedó licuado entre La Campora -recien nacida en ese momento-  y los extrapartidarios apuntados.

  Ayer Cristina cuestionó con dureza el modelo económico de Cambiemos, dijo no haber visto las imágenes de López ingresando valijas al convento de General Rodriguez y otra vez pidió auditar a los concesionarios de Obra Pública de los últimos diez años. Un nuevo mensaje para solidificar el voto o apoyo histórico y nada para los independientes. 

  Las repercusiones son previsibles. Los no peronistas hace rato que unieron su destino político a la suerte de ella. En el PJ es diferente. Intendentes, Gobernadores, diputados y senadores son parte de una construcción previa  -con  explícitas intenciones de continuar-  mas allá de los  tiempos de la ex presidenta.  Desde el 2010 en adelante los sectores mas tradicionales no fueron consultados ni escuchados. El poder de la Presidenta los acostumbró a acatar. Apenas la rebelión de Moyano y  poco mas.  El resultado es este. Elogios entre los ajenos y silencio desde el rincón de los propios.

   El problema, para alivio de Cambiemos, no es menor para para el PJ. El  peronismo no cristinista puede estar de acuerdo en que el estilo poco participativo de la ex presidenta supone un ciclo terminado, pero también sabe que hoy no hay nadie  con capacidad suficiente para reemplazar ese liderazgo. Ella tiene un prolema similar. Reniega de las estructuras y está mas cómoda con voces acríticas y sin ninguna independencia, pero también sabe que solo con eso alcanza para muy poco.

  Sergio Massa puede ser una inflexión? Habrá que ver, falta mucho. Pero el dato es que ella no aseveró ni negó nada. Solo dijo que no controla las relaciones de su hijo desde que Máximo Kirchner tenía 15 años cuando le preguntaron por un posible encuentro en Mercedes con el diputado del Frente Renovador. Luis Delía salió rápido a decir que  de ninguna manera la iba a acompañar en ese acercamiento. A su espacio, recordamos, se sumaron hace muy poco Amado Boudou y Gabriel Mariotto entre otros.

   Ese es su marco. O dueña de todas las decisiones con los mismos de siempre y resultados electorales previsibles (Capital y provincia el año pasado son un ejemplo) o parte de un armado  mas amplio y  jefatura colegiada pero menos destino de fracaso.