lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
14/07/2016
     
Comité de crisis

La Corte evitó avalar el tarifazo. En el Senado votaron en contra desde Reutemann a La Cámpora y Pino Solanas. Alfonsín cuestionó la capacidad de Aranguren. Hoy cacerolazo. Ayer aparecieron los amparos por el agua y en los medios todas son objeciones. Hay en el Gobierno algún equipo buscando una solución seria del problema?


   Podría haber sido peor. Si Sergio Massa hubiese querido complicar mas al Gobierno hoy podríamos estar con una ley del Congreso anulando el desprolijo aumento tarifario. Cómo el Frente Renovador decidió no jugar esa carta,  lo que hay son cuatro declaraciones del Senado cuestionando las características de la decisión y solicitando su anulación. No tiene peso legal, pero políticamente fue muy revelador que la oposición consiguiera los dos tercios para tratar el tema sobre tablas y luego votar como lo hizo: Kirchneristas duros, Pichetto, Pino Solanas, representantes de la Coalición Civica, Rodriguez Saa y hasta Reutemann reclamando cambios al Gobierno.

   Lo mismo sucedió el martes con la Corte, que se situó muy lejos de convalidar en la Justicia lo que de ningún modo cierra en lo político y social. También ayer fue mala la señal que llegó desde Lomas de Zamora, con el juez que otorgó el primer amparo por los costos de la boleta de agua. Serán menores o no los reclamos? No se sabe. Si está claro que el sistema que determina el aumento es confuso y que el Gobierno volverá a tropezar con la misma piedra: Tampoco hubo Audiencias Públicas cuando se dispuso el alza tarifario.

    Un dato que no puede pasar desapercido es la notoria ausencia de apoyos al Gobierno en la coyuntura. Fernando De la Rua dijo que el balance del primer mes es positivo pero que el tema tarifas estuvo mal manejado y resuelto desde el principio. Ricardo Alfonsín cuestionó la capacidad técnica de Aranguren y recordó su experiencia nula en la administración del Estado.   José Luis Gioja pidió que Macri  lo mande al Ministro de Energía a la casa y a la CGT el conflicto le sirve para acelererar los preparativos de un nuevo paro en agosto. Sin embargo, lo mas llamativo es lo que pasa en los medios. La gestión Macri tiene una mirada mayoritaramiente favorable,  pero en este caso se multiplican cuestionamientos para con la decisión inicial, los justificativos y las contramarchas permanentes. En La Nación de hoy, por ejemplo, se señala que el responsable principal de lo sucedido no es Aranguren sino el propio Macri y se le solicita una mirada social y un timing político mucho mas preciso en la resolución de estos temas. 

   En el medio de esta pinza político - judicial (cacerolazo de esta noche incluído) el Gobierno no puede todavía mostrar ningun sendero de solución definitiva. La pasada experiencia no fue buena. Hace mas de tres meses comenzaron los amparos por la luz y el gas en el Conurbano y la Patagonia y - salvo algunas reuniones formales- se apostó todo a que la Corte convalidara los aumentos. Esto no paso. Tampoco hay certezas de que ocurra en agosto. Y una posible solución para el gas no inhibe la continuidad de los reclamos por el agua y la electricidad.

   NInguna salida es sencilla, la pregunta es si hay algún equipo coordinado de técnicos, funcionarios de acción social, operadores políticos y comunicadores buscando un armonización indispensable:  Tarifas sin distorsiones desproporcionadas, mirada inclusiva para sectores humildes no comprendidos por la tarifa pertinente,  diálogo político con propios y extraños para evitar derrotas cómo la del Senado y coordinación de mensajes explicativos: "el aumento tendrá el costo de dos grandes de muzzarella" de Prat Gay  o "si andas en remera y en patas algo anda mal" del Presidente nada aportaron a una comunicación inteligente de un tema muy sensible.