lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
12/07/2016
     
Es la politica

El problema de las tarifas (¿conflicto mas serio de la gestión Macri?) no tiene una solución económica y tampoco judicial. Su origen es escuchar poco y no atender reiterados reclamos sobre el mismo tema. Lo que viene con el agua y la electricidad. Demoras muy prolongadas.

   Desde hace por lo menos dos meses, ante la multiplicación de recursos de amparo en todo el país, la única estrategia visible del Gobierno para defender el tarifazo era esperar una mano salvadora de la Corte Suprema: La judicialización termina alli y su dictamen final será convalidar los aumentos. Esta era la respuesta de gran parte del oficialismo cuando comenzaron desde Santa Cruz en adelante las decenas de reclamos judiciales.
   
  El otro argumento para no buscar una salida seria al grave problema que se insinuaba era el económico: Si no terminamos con los subsidios, la financiación termina incrementando la inflación y los costos son peores. Ya la recaudación será bastante menor a lo calculado. 

   Mientras tanto, lo que no se quería mirar. Senadores radicales presentando los amparos, la respuesta de Aranguren a Katopodis ( "Es lo que me indica una planilla Exel"), las quejas de los comerciantes pymes de todo el país, los reclamos populares de sectores medios en Junin y  Gobernadores que pedían en fila reuniones con el Ministerio de Energía. 

   Los errores de gestión y la ausencia de política en función de buscar una solución fueron por lo menos cuatro:

    1) Determinación de un aumento del 1000% para domicilios residenciales y 1500 para comercios. En base a que cálculo se hizo? Nunca se explicó nada. Pero algo no se hizo de manera adecuada si en la primera reunión con mandatarios patagónicos ya se aceptó una rebaja del 1000 % en un caso y del 600 % en el otro. Nadie corrige tanto tan rápido si no equivocó feo en el cálculo inicial.

    2) Ausencia de Audiencias Públicas. El punto es clave. No hay resolución judicial en el país que pueda convalidar ningún aumento tarifario sin este presupuesto. Con la decisión produjeron el enojo lógico de todos los defensores de los consumidores y el mejor argumento para que la justicia no habilite ningún incremento.

   3) Diferencias internas. Hace mas de un mes Rogelio Frigerio le anticipó a gobernadores, intendentes y sectores de la oposición que el límite sería el anunciado ayer: 400% para domicilios y 500% para comercios. El punto sin embargo nunca se oficializó porque las diferencias con Aranguren siguieron hasta ayera a último momento.  Energía quería, en todo caso, facilidades de pago pero no topes máximos.

   4) Mecanismo de toma de decisión para determinar un tope del 400%. Economistas de la consultora Elypsis, de Eduardo Levi Yeyati (que no puede ser considerada cómo opositora a Cambiemos) consideraron que el camino elegido "tira por la ventana el llamado de Macri de la mañana sobre el cuidado del gas" Y amplian : "Si  decís que consumas lo que consumas el aumento nunca será superior al 400% estas contradiciendo completamente el discurso del Presidente. Porque serías cuidadoso si total el Gobierno ya fijo un tope máximo para tu pago"

    
    En esta recorrido sobre parte de lo sucedido en estos meses, lo mas llamativo es no haber atendido las diferentes señales de alarma. Haberse encapsulado en una verdad relativa y esperar la ayuda providencial de la justicia.

     Está claro que todo el mundo entendía cómo lógica la reactualización tarifaria después de 13 años de congelamiento, pero también era de un mínimo sentido común que no se podía recuperar de un día para el otro todo lo perdido.  Ninguna sociedad festeja un aumento, pero la ciudad de Buenos Aires salió del congelamiento del precio del Subte de una manera ordenada. A nadie le gusta pagar mas caro el litro de nafta, pero primero Kicillof y luego Prat Gay nos introdujeron en un sendero donde durante un largo año y medio cargar el tanque resultó cada vez mas caro.


    Quién dijo que no se podía convocar a Audiencia Pública, explicar que el retraso era de un 500 % y discutir un aumento progresivo a lo largo de un año? Hubiese sido mucho mas efectivo que esto. Estamos en julio, con tariras congeladas y las empresas obligadas a devolver lo que eventualmente se pagó demás.

    "Estamos aprendiendo todos" dijo ayer Marcos Peña.  La frase, en este contexto, no parece la mejor. Podría tener sentido en enero. Pero van siete meses de Gobierno y el Ministro fue elegido porque había sido durante 30 años un CEO exitoso en Shell. Su nombramiento en el cargo era el mas previsible y el descongelamiento tarifario era un tema claro de campaña tanto en Macri cómo en Scioli. No hubo  tiempo para ningún trabajo serio sobre cómo encarar el punto principalisimo de su gestión?

   Queda pendiente un tema final. Dijo Aranguren que estos topes máximos son solo para el gas. No para el agua o la electricidad. Deberemos estar atentos puesto que los organismos defensores de los consumidores piensan todo lo contrario y con el mismo contundente argumento: Falta de audiencias públicas.