martes, 17 de octubre de 2017
   
 
21/06/2016
     
Memoria frágil

Isabel, Herminio, Menem, Duhalde, ¿Cristina? El PJ siempre olvida rápido Se repite la historia con la ex Presidenta? Las valijas de López cómo aceleradoras de un fin de ciclo.

 
   La oposición puede calificar el razonamiento cómo oportunista y es entendible.  El peronismo dirá en cambio que lo que importa es el presente, que el pasado no vuelve y explicará gran parte de sus volantazos en contextos históricos muy particulares. La situación no es nueva. Perón ganó enfrentando al Embajador de EEUU y terminó derrocado firmando contratos petroleros con la California. Los horrores de Lopez Rega son parte de un ayer que queda demasiado lejos. Herminio pasó al olvido de la noche a la mañana y un desconocido Néstor Kirchner se encargó de convertir al menemismo en polvo y espanto en un par de años. Los bolsos del afiebrado López  volando sobre el cerco parecen escribir ahora un presente parecido.

   Hasta aquí, CFK y el kirchnerismo eran un problema irresoluble en el PJ y una ventaja política importante para Mauricio Macri. La ex presidenta controla (¿O controlaba?) gran parte del bloque de Diputados nacionales del FPV, un número importante de Senadores,  tiene presencia territorial en varias provincias y municipios del Conurbano y una adhesión incondicional del 20-30% de la sociedad. El dilema para el resto del peronismo siempre resultaba muy complejo:  Estar con ella es enfrentarse también con un 70-75 % de imagen negativa; enfrentarla en cambio significaba partir el espacio y quedarse sin ese porcentaje indispensable de adherentes incondicionales.

  López preso llega -pareciera- para facilitar soluciones. Su detención acelera la huida de casi todos: José Manzur, con amnesia política tras muy largos años cómo Ministro de Salud dice que "el kirchnerismo termino" y hasta José Ottavis indica "Las valijas son  el  punto final de una etapa". Ni siquiera dos camporistas paladar negro cómo Wado De Pedro y el "Cuervo" Larroque se ponen de acuerdo sobre cómo enfrentar el diluvio. Quedan estoicos cómo Agustín Rossi o Héctor Recalde. Dirigentes alejados en lo personal de cualquier hecho de corrupción pero muy incómodos  cuando deben explicar que la fortuna de López es consecuencia de su conducta personal y no resultado de un hecho sistémico.

   Los dirigentes territoriales del peronismo viven el tema desde una notoria practicidad. Un hombre de peso dentro del PJ de Santa Fe celebraba el derrumbe diciendo " Hace diez años perdimos la provincia cuando Néstor y Cristina empezaron a meterse con la conducción. Eso se terminó". La apuesta ahora es fortalecer la conducción de  Omar Perotti, que ya le ganó al socialismo gobernante en la última elección para Senador Nacional. En Entre Rios, San Juan y otras provincias pasa lo mismo. Gobernadores cómo Bordet o Uñak ya resolvieron dejar de lado la sigla FPV para volver al histórico PJ que a muchos les suena mas inclusivo.

   El bochorno kirchnerista por culpa de López es todo ganancia para Macri? En lo inmediato sí. En el futuro está por verse. El Gobierno le da Jaque Mate a Cristina, su principal adversaria en estos seis meses y está claro que en esos términos se puede hablar de una victoria. Pensando en lo que viene habría que relativizarlo. Con CFK golpeada pero de pie,  la unidad del Peronismo era imposible y eso resultaba funcional al Gobierno. Hoy con el obligado repliegue del kirchnerismo el objetivo resulta mas sencillo. Gioja trabaja particularmente para eso y sabe que  tiene el camino mucho mas despejado. Es cierto, la ex presidenta tenía cómo adversaria un volumen político cómo nadie hoy en el PJ, pero un peronismo con metas comunes y sin problemas domésticos resulta mucho mas riesgoso para  el futuro electoral del Presidente.

   Esta dicho que la memoria del peronismo es frágil. Pasa lo mismo con la sociedad de independientes o no militantes? Está por verse. En un año y medio hay elecciones.  En ese momento seguirá la condena social por la corrupción explícita o habrá otra mirada en función de lo que fue el armado político de los últimos trece años? El oficialismo, en gran medida, tiene la respuesta. Puede en este tiempo construir desde la transparencia un proyecto inclusivo y contenedor?