lunes, 21 de agosto de 2017
   
 
16/06/2016
     
Consecuencia principal

El corrimiento del debate ideológico es uno de los saldos principales del valijazo de López. Ventajas para el Gobierno.

   Determinar cuál será el resumen final de todo lo generado desde la detención del ex Secretario de Obras Públicas resulta hoy apresurado e incompleto. Entre otras cosas porque se producen definiciones inesperados. Mientras Federico Pinedo dice con prudencia "no me animaría a decir que esto significa el final de ninguna experiencia política",  José  Ottavis afirma todo lo contrario: "Por tipos cómo López perdimos la elecciones, con esto terminó el kirchnerismo" Raro. Pero también es cierto que nadie toma demasiado en serio al ex jefe del Bloque de Diputados del FPV en la provincia, salvo cuando su conducción decidió colocarlo en ese lugar. 

   Al margen de estas cuestiones opinables, hay otro tema central que marcará la agenda que viene.  Cómo sucede en gran parte del mundo, se estaba discutiendo otra cosa. Ya había pasado en la campaña electoral. De un lado una propuesta que decía ser mas inclusiva y atenta a los sectores postergados ( peronismo, kirchnerismo y aliados) frente a otra que levantaba banderas mas republicanas con menos participación del Estado (Cambiemos).

  Hasta López la situación del oficialismo no era cómoda. Le había ido bien en el Congreso con el acuerdo con los buitres y le sigue yendo ( ahora logró aprobar mejoras a jubilados y  designar dos  miembros nuevos para la Corte)  pero los problemas sociales atrapaban la coyuntura mas urgente: tarifazos de gas, luz y agua, reclamos de estatales y  camioneros, los irresueltos temas de inseguridad y la desigual pelea con la inflación. El saldo del primer semestre tenía pocas  buenas noticias.

   La figura de Macri  se mantuvo en este tiempo con niveles de aceptación importante aunque con bajas  previsibles desde diciembre. Su gobierno en cambio recibió y recibe cuestionamientos de peso: es un "Gobierno de ricos que gobierna para ricos". La primer parte se explica por un grupo de ministros con bienes millonarios y lo segundo por decisiones donde indudablemente faltó previsión sobre el impacto que tendrían en los sectores mas humildes. Por ejemplo en tarifas. Estas críticas permitian los debates político - económicos que se venían dando. El FPV cuestionaba la eliminación de retenciones porque desfinancia al Estado y la respueta era "Es al revés La decisión libera al campo que produce mas, recauda mejor y genera mas empleo". Con las tarifas, el Gobierno decía que era culpa de doce años de atraso kirchnerista y los señalados respondían con números en la mano que pagar los nuevos valores significaba matar el negocio de la hotelería en la Patagonia, los clubes de barrio y los centros culturales.

   Cómo corresponde, cualquier iniciativa del Ejecutivo tiene una mirada distinta en la oposición. Y está bien. A partir de ahora, sin embargo, seguramente se viva otra historia durante un tiempo largo. El bochorno protagonizado por López tiene que ver con el delito. No con la discusión política. Es un ladrón desesperado que intenta  esconder plata robada desde un cargo público que ocupó durante quince años.  Y lo que se va a debatir de aqui en mas, razonablemente, es: Cómo se hace para que haya mas controles y menos impunidad? Ese será el tema y es comprensible. Además, todo  lo aleatorio. Trabajaba solo? Es responsable Julio De Vido? No sabía la Presidenta lo que sucedía con un funcionario que trabajo con ella desde hace 17 años?

   Lograr que se discuta sobre la corrupción sistémica y como combatirla es el mejor logro posible para el Gobierno y el camino se lo pavimentaron las valijas voladoras de López.  Por supuesto que el punto puede rozar los Panamá Papers, pero nunca nada será tan grosero cómo un señor arrojando dólares por encima de un portón hacia el interior de un convento.  La imagen ha resultado tan fuerte que cómo nunca antes gran parte del kirchnerismo militante ha dicho "hasta acá llegamos".

  Esa es la gran ventaja del momento para Cambiemos. Los problemas de inclusión, la mayor desigualdad en los ingresos, la pérdida de puestos de trabajo, sus debilidades políticas, siguen siendo temas centrales  pero López  ocupará  toda la escena por un rato largo. Cualquier pelea contra la corrupción siempre es válida y bienvenida. Ojalá  que podamos mejorar leyes y controles. Siempre sirve. Pero también debería quedar en claro lo siguiente: La honestidad y probidad deben ser una característica principal de la dirigencia pero con eso solo no alcanza . Faltan otros debates y discusiones que por ahora, también por culpa del señor que pretendía intrusar conventos, quedarán postergados.