miércoles, 20 de noviembre de 2019
   
 
24/05/2016
     
Contra Durán Barba

Federico Pinedo dijo que el publicista ecuatoriano no lo representa. El Presidente alterno del Senado vuelve a diferenciarse. Ya lo hizo el año pasado. Mirtha Legrand, que pidió su renuncia, almuerza hoy con Mauricio Macri.

  "Debería ir a la selva del norte salteño a vivir con los wichis y ver cuales son sus prioridades, a las villas del borde de Rosario, al Conurbano, lugares conde existen niveles de pobreza inaceptables para la Argentina. En el PRO hay distintas opiniones, pero la suya no es del PRO, definitivamente no me representa. Tiene muchas opiniones personales, pero  no son las del Gobierno" No fue diplomático el Senador. Sus diferencias con Durán Barba, en este momento, no pasan inadvertidas.

  Es verdad que hasta aqui el Presidente ha parecido privilegiar siempre su vínculo con el publicista por sobre cualquier otra opción, pero tampoco es buena foto esta distancia pública entre uno de los escasos Senadores oficialistas y el principal asesor del Ejecutivo. Pinedo no está solo en sus cuestionamientos pero la mayoría prefiere por ahora el silencio. Nadie discute a Durán Barba en materia de estrategias  luego de los resultados obtenidos, pero el problema son sus declaraciones:  Desde decir que admiraba a Hitler, convalidar el derecho al aborto en plena campaña electoral o que la opinión del Papa no tenía tanto peso cómo podía suponerse. Ahora volvió a hablar y se enojaron un Senador propio y una amiga de la casa cómo Mirtha. Todo costo y ningún beneficio en un momento económico donde el gobierno no quiere una sola noticia mas que sea complicada.

  A casi seis meses de gestión empiezan a registrarse algunos cambios en lo que fue hasta aqui el funcionamiento del Gobierno. Por primera vez el Jefe de Gabinete tuvo que desmentir una posible renuncia - Juan José Aranguren - , los propios diputados del oficialismo denuncian a los laboratorios ante Defensa de la Competencia y  desde el Senado le marcan límites precisos al locuaz Durán Barba. La uniformidad nunca es eterna. Y en el caso puntual del publicista ecuatoriano nada indica que el malestar de Pinedo y Mirtha haga mermar sus funciones, pero es muy posible que vuelvan a recordarle los beneficios del silencio y las incomodidades de demasiada exposición mediática.