lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
21/04/2016
     
El choque

"No hagamos cosas que no sirven" Mauricio Macri contra una ley que evita despidos impulsada por toda la oposición. De Mendiguren tampoco esta de acuerdo. Escenario complicado para a nivel parlamentario.

 Salvo imponderables, el Gobierno está a punto de trocar su gran triunfo  en el acuerdo con los holdouts de hace muy poco por su primera derrota en el Congreso en la Ley contra Despidos que impulsa toda la oposición sin distinciones. El proyecto de Senadores ya tiene dictamen de comisión,  puede ser tratado en el recinto la semana que viene y nada debería impedir que tenga prontamente media sanción. Es una norma mas atenuada  porque no es retroactiva en materia de cesantias y establece un plazo de de vigencia de solo 180 dias. La de Diputados determina que se debe dar marcha atrás con los despidos ya concretados y es mas prolongado su periodo de vigencia.

 Daniel Lipovetsky, diputado PRO, recordó  hoy que la norma  debe ser debatida  la semana que viene en Presupuesto y Hacienda, presidida por Luciano Laspina (Cambiemos) y por lo tanto el trámite puede demorarse algunos dias. Es cierto. Pero el parate no se prolongará mas de una o dos semanas. El oficialismo intentará el rechazo de la ley o minimizar sus alcances, pero tiene un serio problema político y de número.  Detrás del proyecto  se anotaron todos los opositores : FPV, Massismo, el socialismo de Alicia Ciciliani, partidos provinciales cómo el de Mario Das Neves y el Bloque PJ de Diego Bossio y Urtubey. Por acá pasan los incovenientes de Cambiemos. Un moderado cómo el ex titular del Anses es ahora uno de los mas explícitos impulsores de la ley diciendo que es urgente frenar  mas de 120.000 despidos ya registrados. A nivel gremial paso lo mismo: no hay un solo dirigente que no avale o comparte el proyecto, mas allá de su mayor o menor dureza.

  En cualquiera de las opciones (Senado es la mas rápida) la derrota parlamentaria es la alternativa mas previsible y la única estrategia a mano parece solo la de intentar demorar ese momento lo máximo posible.

   Al Gobierno el resultado desfavorable no es lo que mas le preocupa. Es sabido desde el 10 de diciembre que esto es siempre factible en un escenario claramente adverso. Mas incomoda la reacción  empresaria, que sabe de la fragilidad del Gobierno en el Congreso pero igual eleva quejas y reclamos sin encontrar demasiadas respuesta  mano.

   La única voz que se alzó  al margen de Cambiemos para rechazar los proyectos de Senado y Diputados fue la de José Ignacio de Mendiguren en su condición de ex titular de la UIA  "Me preocupan los despidos pero creo que esta Ley no es el camino para evitarlos". El Presidente por su parte apunto  "No hagamos cosas que no sirven".  La opinión del Vasco no habrá de modificar nada dentro de su bloque del Frente Renovador. Mas aún,  Facundo Moyano es uno de los principales impulsores junto a Graciela Camaño y otros. La palabra del Presidente  tiene peso y significado pero también parece cómo muy complicado que  pueda revertir la sólida unidad opositora que se conformó detrás de los proyectos.