lunes, 11 de noviembre de 2019
   
 
19/04/2016
     
Rebeldes

Tres fueron los intendentes del conurbano que no concurrieron al encuentro con CFK: Gabriel Katopodis, Mario Ishi y Alejandro Granados. La convocatoria sin embargo fue importante: 51 sobre 54. Causas para la ausencia. La provincia como destino. Opositores sin estrategia.

  
  "Ahora es tarde. Nos tendría que haber llamado antes, por eso no fui". Contundente el cacique  de José C. Paz, uno de los tantos  que hablaba mucho con Néstor Kirchner y nada con Cristina.  Términos similares utilizó el jefe político de San Martin: "Es tiempo de mirar para adelante. Estamos en otra etapa" El ex Ministro de Seguridad de la Provincia también fue crítico "Cristina no ayudó lo necesario para la victoria de Scioli, yo no tenía nada que hacer en esa reunión"

 Mas allá de la firmeza de los tres señalados, la cita fue buena para CFK. Estuvieron los propios-propios cómo Ferraresi, Durañona y otros varios, históricos ( Descalzo y Pereyra) y  hasta mas renuentes cómo Martín Insaurralde y el grupo que sostiene un mejor diálogo con María Eugenia Vidal. La posición de Katopodis, Ishi y Granados en algún momento pareció estar sostenida por un grupo mayor pero luego se redujo de manera notable.

  Que pasó  en el camino para que la dureza discursiva inicial trocara en concurrencia casi masiva? Dos cuestiones:

    a) Invitaba la ex presidenta, nunca es sencillo el desaire.

    b) Muchos de los concurrentes piensan en el año que viene y Cristina Candidata en la Provincia es una ventana abierta que nadie quiere regalar ni rechazar apriorri.

    El segundo punto es el decisivo. Por deficiencias propias y por méritos ajenos. El peronismo de la provincia sigue en estado de conmoción tras la derrota de octubre y gran parte de la dirigencia tuvo y tiene severas críticas para con las decisiones de Cristina Kirchner al respecto. Básicamente por el impulso a la fórmula Aníbal Fernández - Martín Sabatella y la dura interna previa frente a Dominguez - Espinoza,  masivamente respaldados por todos los intendentes del distrito.  Lo que dicen hoy casi a solas los intendentes "rebeldes" era dicho hasta ayer por una abrumadora mayoría: Basta de una conducción sin espacio para el diálogo y con La Cámpora en la intermediación. Se perdió y se terminó una etapa. 

   La coincidencia en el análisis no impidió sin embargo que en este tiempo fuese también muy notoria la ausencia de liderazgos de peso. Ninguno de los 54 intendentes ganadores supera el marco de su distrito, Dominguez y Fernández quedaron golpeados por la derrota y Scioli nunca pudo consolidarse cómo el jefe político de la provincia. En esta escenario apareció CFK y muchos comenzaron a mirarla de otra manera. El año que viene la provincia elige tres Senadores: Massa será candidato, el oficialismo todavía busca y no encuentra (¿Jorge Macri, Elisa Carrió, corren a Michetti a la Provincia?) y el FPV deberá afrontar definiciones. Hay alguna mejor que la ex Presidenta? Es verdad, de aquí al año que viene deberá afrontar un largo y complejo camino judicial, pero también son ciertas otras cuestiones:

                         a) Su imagen puede estar en baja respecto a momentos mas estelares, pero sigue siendo la mas alta dentro del FPV

                         b) Regresó la semana pasada y con un solo discurso recuperó la centralidad política resignada desde el 10 de diciembre del año pasado.

                          c) La estructura del PJ que intenta conformarse  cómo conducción del partido poco hizo para apresurar su retiro en Calafate.

    El tercer punto es tal vez el de mayor peso en el viraje concurrencista de los intendentes. Salvo lo mas fieles, todos apostaron a una natural renovación considerando que había que poner un límite  al particular estilo  de la ex presidenta. Pero también es verdad que el regreso les mostro a varios por donde pasaba una capacidad de conducción que por ahora no ha alumbrado en otros potenciales reemplazantes. 

    Dificilmente CFK haga todo esto para quedarse el año que viene en su casa. La ventana que observa no es poca cosa.  Ser candidata en la provincia y pelear frente a Massa y el oficialismo la colocaría otra vez en un lugar de privilegio. Por ahora solo son intenciones. Sobrevivir a las causas judiciales y eventualmente ganar resultará mucho mas complejo. Y también está muy claro que la propia marcha del Gobierno es absolutamente funcional a su futuro: Un Gobierno con inflación a la baja y en crecimiento la empuja hacia el sur. Una gestión golpeada y con reclamos sociales la reinstala cómo intelocutora principal.