martes, 19 de noviembre de 2019
   
 
07/04/2016
     
Decisivo

Otra vez un rol clave para Sergio Massa en el Congreso. Los votos de su bloque fueron providenciales para el oficialismo en dos oportunidades. La fragilidad de Cambiemos. Lo que viene frente al reclamo gremial contra despidos. Modificación en Ganancias.

   En la historia democrática argentina desde el 83 hasta acá nunca hubo un tercero que jugara un rol político tan importante cómo el que ahora le toca a Sergio Massa. Su acuerdo  en la Provincia con María Eugenia Vidal es  central para que la Gobernadora pueda  gestionar luego de casi treinta años de Gobierno peronista. A nivel nacional su respaldo ayer fue clave para que el Gobierno respirase alivado en dos temas complejos: Rechazo a moción para que el Presidente explique en el recinto su  condición de director de empresas offshore en Panamá  y convalidación del DNU que derogó la Ley de Medios.

   El primer punto fue planteado por la diputada de izquierda Miryam Bregman y la votación favoreció al oficialismo por 131 votos contra 89 y 16 abstenciones. Es cierto que por tratarse de una solicitud sobre tablas el pedido hubiese necesitado de un apoyo de dos tercios de los presentes, pero el aval de los massistas fue fundamental para tranquilizar a Cambiemos. Cuarenta votos en sentido inverso colocaban al Presidente al filo de una posible citación en la Cámara para explicar un tema muy incómodo. 

   En la convalidación del DNU que derogó la Ley de Medios,  el Frente Renovador también avaló a Cambiemos pero acá la opción fue menos notoria puesto que de manerá insólita se optó por votar a mano alzada y no de manera electrónica cómo correspone. Decisión polémica del oficialismo porque era un tema que necesitaba de una imprescindible rigurosidad que acá se dejó de lado. No tenía número el interbloque PRO-Radical? Parecía que si, porque también en este caso contaban con el respaldo del massismo, lo que hace mas extraño el camino elegido.

   Esta sociedad política entre Massa y Macri durará para siempre? Todo indica que no. Mientras tanto, si el tigrense  está cerca  es bienvenido y cuando se aleja lo bautizan "ventajita". Lo que si quedó claro estos dias es que al Gobierno no le alcanza el bloque de Bossio y Urtubey (menos de 20 diputados) para correr a los renovadores de su lugar de interlocutores privilegiados.

   El carácter decisivo del bloque volverá a exponerse pronto, cuando se debatan las leyes que quieren impedir despidos y los cambios en Ganancias. Las dos son impulsadas por las cinco centrales sindicales, mas el FPV, Stolbizer, Donda y el Bloque de Bossio. En la vereda de enfrente aparecen el Gobierno y los empresarios, que no tienen aparato parlamentario propio para frenar las iniciativas. La única posibilidad, otra vez, es acordar con Massa. Pero para el tigrense no será nada sencillo ubicarse en el mismo lugar que ayer. Facundo Moyano y Graciela Camaño integran su bloque y hoy parece mas factible ubicarlo junto al resto de la oposición que al lado del oficialismo.