miércoles, 20 de noviembre de 2019
   
 
23/03/2016
     
Grandes y chicos

El Gobierno tiene dos tipos de conflictos gremiales: acotados pero con repercusión mediática (Congreso y Biblioteca) y otros masivos (albañiles en Atucha). Diferencias. Costos políticos y sociales.

 
    Los cien despedidos del Congreso y los 240 de la Biblioteca Nacional tienen hoy  mas visibilidad que los 10.000 trabajadores de la construcción en conflicto  por la paralización de Atucha lll , pero la preocupación mas seria desde lo gremial, político y social  estará pronto en Zárate y el norte de la provincia de Buenos Aires.

    Los empleados del Congreso pertenecían en su enorme mayoría a DiputadosTV, una estructura que intentó desarrollarse en el último tramo de la gestión de Julián Dominguez y quedó a mitad de camino.  El recorte, por la cantidad, ha resultado mas específico que en Senadores y está claro que esa será siempre la política a aplicar por Emilio Monzó. A favor suyo corresponde decir también que encontró una planta mucho menos sobrecargada que Michetti. Lo que no esta resuelto en Diputados es si continuará la revisión de legajos o con estos despidos de termina el proceso de reducción de personal.

   En la Biblioteca Nacional la repercusión fue y será mas fuerte. Primero por la cantidad (respresenta mas de un 20 % de la planta total) y luego por otros dos motivos mas:

                                          a) La solidaridad expresa de Claudia Piñeiro, Beatriz Sarlo y otros escritores con los despedidos

                                           b) La confusa situación de Alberto Manguel, designado cómo titular de la Biblioteca pero todavía sin asumir el cargo por compromisos en el exterior.

    En ambos casos, de manera razonable, habrá apelaciones a los gremios y el tema continuará con su instalación mediática.  Sin embargo, lo mas problemático es lo que sucede en Atucha, que hasta aquí ha trascendido  mucho menos. Directivos de la UOCRA de Zárate indican que los afectados por la paralización de las obras de energía  son  2500 operarios  de manera directa y 7500 tercerizados. El tema no está resuelto definitivamente pero la conducción gremial indica que el Ministerio de Energía no transmite ninguna señal de continuidad.  Juan José Aranguren no habla del tema y la situación social se enrarece de manera progresiva.  Gerardo Martinez no confrontó hasta aquí de manera abierta con el Gobierno esperando que el futuro inmediato llegue con recursos para habilitar obras como las prometidas en el plan Belgrano. Si hay obra pública el tema laboral encuentra un camino para canalizarse, caso contrario resulta imposible.

    Atucha no estaba en el escenario de la UOCRA cómo afectada por un posible cierre. El problema es la sorpresa, la cantidad de trabajadores del emprendimiento y la ausencia total de alternativas. 

   El estado de alerta ya esta dado. Si no hay respuestas a la brevedad la magnitud de este conflicto relegará pronto a otros mas ruidosos pero notoriamente menos relevantes en materia de repecusión gremial y social.

   Los docentes por su parte preparan una huelga general para el 4 de abril. El objetivo central de CTERA en la convocatoria es apoyar el reclamo en aquellas provincias donde todavía no cerraron el incremente salarial anual y protestar por la dilación notoria de la causa donde se investiga la muerte del maestro Fuentealba hace 9 años en Neuquén. En aquel momento el responsable de la Seguridad en la Provincia era Eugenio Burzaco, hoy número dos de Patricia Bullrich en Nación y el dato hace mas comprensible el llamamiento a una huelga nacional por parte de los maestros.


<